Platería doméstica y artes decorativas en La Laguna (XXII). Por Jesús Pérez Morera

La exposición La Casa Indiana: Platería doméstica y artes decorativas en La Laguna, se podrá visitar hasta el 17 diciembre en la Casa los Capitanes (Ayuntamiento de La Laguna, calle La Carrera).
Muebles taraceados
Verdadera popularidad alcanzaron los muebles que llevaban taraceas con embutidos y fileteados en ébano, carey y hueso, a veces esgrafiados, también llamados de Campeche o hechura de Campeche. Se trata, por lo general, de escritorios, escribanías, papeleras y cofrecitos. Como también ha documentado C. Duarte para Venezuela, su exportación comenzó desde finales del siglo XVI y estuvieron muy difundidos hasta 1760, cuando los cambios de moda y la evolución del mobiliario hizo que comenzaron a ser desplazados por escritorios a la inglesa con estantería incorporada. Los denominados escritorios eran en realidad unos gaveteros prismáticos hechos a imitación de los modelos españoles, italianos o flamencos, siempre de cedro enchapado con taraceas geométricas de tradición mudéjar, como denotan sus redes romboidales y estrellas inscritas, además de bocallaves, cantoneras, tiradores y agarraderas de hierro, latón o bronce. Su enorme éxito se debió a su buena calidad, belleza y durabilidad, inmunes a los ataques de los xilófagos, a diferencia de los que venían de Europa. A veces se acostumbraba a colocar sobre ellos otro gavetero más pequeño o contador. A mediados del siglo XVII estuvieron también en uso las parejas de escritorios.
Un baulito campechano con cantoneras de fierro poseía la familia Sotomayor en 1655; y dos hamacas de redecilla de Campeche y dos papeleras de ese origen constan en el inventario levantado con motivo de la muerte del arcediano don Pedro de Escobar Pereira, fallecido en Santa Cruz de La Palma en 1673. En la misma ciudad falleció, en 1707, María Ortega, quien declaró tener un escritorio de quatro gabetas hechura de Campeche; al igual que el capitán Domingo Francisco de Paz, propietario de un escriptorio o papelera de Campeche con tres gavetillas y una papelera de Campeche de media vara en quadra, con diferentes papeles inútiles. Otra papelera campechana con seis gavetillas figura en 1794 entre las prendas, alhajas y vestidos de la titular de la parroquia de Nuestra Señora de la Concepción de la ciudad de La Laguna. En la casa del navegante Cayetano de Espinosa Torres, que hizo varios viajes a Campeche y La Habana, también se hallaban un escritorio campechano, un baúl de madera y unas sillitas de palo de Campeche, según inventario practicado en 1726 tras su fallecimiento en la entonces capital de Tenerife. La presencia de este tipo de objetos fue así muy común en las residencias de nobles, burgueses y comerciantes de las Islas y un regular número de ejemplares han llegado a nuestros días en las principales residencias de las antiguas ciudades y puertos del Archipiélago, como prueba una simple visita a cualquiera de los interiores domésticos de La Laguna, La Orotava, Garachico o Santa Cruz de La Palma. Hasta cuatro arquetas con tapa en artesa, enchapadas en carey, hueso esgrafiado y ébano, dos costureros (uno de ellos con tapa bellamente policromada en su interior) y seis escritorios o escritorillos de estrado (de formato prismático y dos cuerpos, con tres, cuatro, cinco o seis gavetas), existen en la Casa Museo Cayetano Gómez Felipe.
