Otro histórico de Los Sabandeños que nos deja: se fue para siempre Julio González Alonso (para los amigos, «El Cuisco»)

Otra triste noticia que nos vemos obligados a contar por su importancia y por el vacío que deja. A través de los compañeros de aquellos Sabandeños de finales de los 60 y principios de los 70, hemos conocido que Julio González Alonso («El Cuisco», para los amigos) ha fallecido.

Fue unos de los primeros componentes de Los Sabandeños y, anteriormente, de aquella famosa parranda de don Luis Ramos, pero no fue fundador del grupo porque por aquellos días estaba trabajando en La Palma . Allí, en la Isla Bonita, conoció a su compañera, Carmen, con la que tuvo dos vástagos, a los que desde La Laguna Ahora mostramos nuestras condolencias.

A modo de In memoriam:

Dice una vieja canción que “algo se muere en el alma cuando un amigo se va”… No sé si será en el alma, pero lo que sí es cierto es que cuando acabas de irte para siempre, Julio, algo se ha quedado vacío en los que te apreciábamos, que éramos muchos.

Julio fue además de componente de siempre de la gran familia sabandeña, gran amigo y viejo conocido desde los años de las primeras etapas del grupo lagunero más conocido de la historia de Canarias. En una primera etapa del folclore del grupo que revolucionó la música de las Islas, y que te tocó vivir en primera línea en la trinchera del aquel batallón lagunero del estribillo de la «Samba de Vargas» que decía: /Rompan trincheras cientos/dijo elizondo/ Batallón lagunero/ sambita de dos en fondo…

Gracias Julio por habernos dado tu amistad, por tu buen hacer profesional. Eras un buen tocayo, como Julio Fajardo. Recuerdo, cuando ambos estábamos en «El Pipeta» y aparecías tú: al unísono exclamábamos «¡¡Violin!!», pues hasta tu presencia «sólo eramos ronda», compañero y amigo, un bagaje que no todos pueden portar. Te has ido, pero tu recuerdo permanece. Hasta siempre, Julio.

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