«Noche de los laguneros», de Emilio González Antón «El Pupi» (1994)

El pasado 8 de septiembre, en nuestro artículo «Ventas, bodegas, tabernas y cafeterías del entorno de la Catedral de La Laguna: “Antonio el Puntero” (IV)», por Julio Torres, hablamos de Emilio González Antón, “El Pupi”, personaje muy querido y recordado de aquella Laguna que conservaba en sus calles, plazas, ventas y ventorrillos una forma muy particular de entender la amistad, el humor y la vida.

Hoy queremos recuperar un escrito suyo, compuesto en 1994 y titulado «Noche de los laguneros».

Hubo una época en La Laguna en la que se decía, medio en serio y medio en broma, que la familia que no tuviera apodo no venía de gente reconocida. Los motes y apodos formaban parte del lenguaje cotidiano y de la memoria popular de la ciudad. Algunos identificaban a una persona; otros, a familias enteras, y muchos terminaban pasando de una generación a otra.

Precisamente de ese universo lagunero se nutren estos versos de «El Pupi». En ellos desfilan personajes, familias y apodos populares, junto con los ventorrillos, la comida, el vino, el timple, las seguidillas y el ambiente de la víspera del Cristo.

Una estampa escrita con humor y cariño que nos devuelve a la Noche de los Laguneros de aquellos años, cuando la Plaza del Cristo se convertía en lugar de encuentro de generaciones enteras.

Así lo escribió Emilio González Antón, «El Pupi», en 1994:

NOCHE DE LOS LAGUNEROS

En la noche lagunera,
cada 13 de septiembre,
no faltan los laguneros
al compromiso de siempre.

La cita en Plaza del Cristo
y las familias llegando,
personajes populares…
¡ventorrillo funcionando!

Ya llega el Sr. «OBISPO»
y también los «SACRISTANES».
Los «PITERAS», los «RASTROJOS»…
toditos los «MATACANES».

El «FAGÓN», que es general,
Morón, Lorenza, Carreño…
Cha Luisa Viera en su empeño.
También el Sr. «FISCAL».

Don Juan Oliva Tristán
y Goyito el «CAGARRUTA»,
con doña Carmen «LA BRUTA»
y Jacinto «CAPITÁN».

Y Manuel el «CARAMPÍN»,
junto a Pacheco y Anita,
que juntos, en comandita,
presidían el festín.

Para empezar a cenar,
los ilustres comensales
pronto iban a llegar
y ser las autoridades.

Primero, los «CORNICALES»,
los «BURROS», Tomás Morales,
los «CHOCHEROS», los «POLEOS»
y Antoñito el «CARBONERO».

Los famosos «CAMPANEROS»,
los «GOLETAS», los «PACETAS»,
don Citeo «TRINCA EL PEDO»
y muchos de «LOS CARPETAS».

Más «palante», los «MARCHANTES»,
también los «MATALAJAMBRE»;
al cabo rato, «LOS GATOS»,
que menudo lío armaron
en llegando los «LAGARTOS».

Mas pronto se hace la calma,
se presentan los «FU-FU»
y se aprovecha, señores,
«pa» servir este menú:

Para empezar, «ASADURA»,
de la blanda y de la dura.
«CHORIZO» del más «BARATO»,
para cada uno un plato.

De «CARNERO» una ración,
con mojo de «PEREJIL»;
«pal» que quiera, buen «LECHÓN»,
y continúa el festín.

De vino, diez garrafones,
que fue servido en «PORRONES»;
ciento treinta y dos lebrillos
repletos de «GOFIO MILLO».

Diez quintales de «BATATAS»,
eso sí, muy «POCAPAPA»;
vinagre, aceite de girasol,
ensalada de «CEBOLLA»
y un poco de «TRONCOCOL».

Como quiera que los «GATOS»
continúan alterados,
se decide añadir
un poco de pescado.

Surge la feliz idea:
varios platos de «JAREAS».
Lo peor es que les dio
un rato de «CAGALERA».

Acabada ya la cena,
se disponen para el baile.
«GARABOTE» saca el timple;
«PAN DURO» se queda aparte.

Llega don Pepe Cartaya,
que prepara la rondalla,
con la ayuda inestimable
de Alberto el de las «MEDALLAS».

A cantar las seguidillas
va Lorenzo «MANZANILLA»
y, como desafina,
las cantan los «COCINILLAS».

Era solista «ELVIRITA»,
«PACHECO» y también «ANITA»,
y segunda voz de oro
con maestro «PEPE PENITA».

También voz privilegiada,
la de don Emilio «EL BUEY»,
que hacía el contracanto
con «SOTA, CABALLO Y REY».

Con el timple,
y aquí dudo,
mas a Vds. aseguro
que no hablo con ligereza:
o fue Daniel el «HUEVUDO»
o era «JUANITO CABEZA».

El coro lo conformaban «CURITA»
y «PATARRAJADA»,
los «PATITAS», los «MACHANGOS»,
con los hermanos «SASTRONES»,
los «GARABULLO» y «FOXTRO»
y, cómo no, los «FANDANGOS».

La orquesta ya la completa
el amigo Quique «EL PETA»,
y, por si algo faltaba,
se suma el «PANDERETA».

Fiesta del Cristo, mañana;
hoy, Noche de Laguneros.
Ventorrillos, mantel blanco,
¡y viva lo nuestro y lo bueno!

Y aquí acaban estos versos,
escritos con ilusión,
que compuso para Vds.

«PUPI» González Antón.

Emilio González Antón, «El Pupi». 1994.

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