
Como en muchos lugares de nuestras islas, en Tenerife, la fiesta de San Pedro tiene extraordinaria raigambre. Antes se procuraba para esta fecha tener terminadas las labores del campo. Era una noche de fiesta, de relaciones humanas y familiares.
En fechas anteriores al día veintitrés, los niños, ayudados a veces por sus mayores, van recogiendo maderas y todo tipo de material combustible para hacer unas grandes «fogaleras». A ésta se la suele coronar con un muñeco, «La Machanga». Ante la medianoche del 28/29 esta será quemada, haciendo grandes hogueras. En cualquier dirección que miremos, veremos «fogaleras».
A la luz de estas grandes «fogaleras» las familias y amigos y vecinos, también como una tradición que se acentúa, prepararán con leña o rescoldos los asaderos-parrilladas. Las chuletas y sardinas son lo más común. En estos, como rito, no deben faltar las piñas asadas al fuego.
La piña de millo se puede untar en mantequilla, pero en El Socorro o el Puertito de Güimar suelen traer agua del mar y meten la piña unos minutos en esa agua salada, quedan de escándalo. Hoy es un buen día para pasar por el Mercado lagunero, las piñas, sardinas, chuletas, morcillas y los chorizos parrilleros te esperan.
