Los países negocian contra reloj un acuerdo en la Cumbre del Clima con discrepancias entre las partes
Brasil, Rusia y Arabia Saudí discrepan con el último borrador, mientras que la Unión Europea pide más ambición
Las negociaciones entre los países que participan en la Cumbre del Clima de Madrid continúan este sábado después de que las delegaciones de los casi 200 países que participan en ella no alcanzaran el viernes un acuerdo. Después de numerosos aplazamientos, se espera que el plenario final sea sobre las 17:00h.
A primera hora de la mañana, la presidenta de la conferencia, la chilena Carolina Schmidt, ha presentado un posible borrador del acuerdo en el pleno de la conferencia sobre el que algunas países como Brasil o Arabia Saudí, han presentado algunas reservas. La Unión Europea, en cambio, ha pedido más ambición.
La presidencia de la COP25 ha explicado que las delegaciones asistentes a esta conferencia en Madrid han realizado un trabajo «muy duro» durante toda esta noche para lograr consensuar un borrador y obtener un acuerdo. También ha dicho que el borrador se ha elaborado aportando soluciones que quieren ser equilibradas, ambiciosas, responsables y comprometidas con la lucha contra el cambio climático.
Discrepancias de Brasil, Rusia y Arabia Saudí
Brasil, representado por su ministro de Medio Ambiente, Ricardo Salles, ha sido especialmente beligerante y ha dicho que discrepa del contenido del último borrador, con el que han trabajado porque prioriza los océanos, frente al informe del uso de la tierra, y eso supone «una línea roja para nosotros». Esta línea también ha sido defendida por Rusia que ha considerado que la valoración de los informes debe «ser equilibrada».
La delegación de Arabia Saudí, por su parte, ha asegurado «no aceptar que el informe del uso de la tierra elaborado por el grupo de expertos de la ONU sobre cambio climático o IPCC sea menos importante que el del océano. «No lo toleraremos», ha dicho el representante de este país en línea con varios otros Estados.
México reclama claridad en los derechos humanos de los indígenas
México, una de las intervenciones más aplaudidas, ha reclamado claridad en el tema de los derechos humanos de los indígenas y ha exigido una mayor ambición. «No se puede abandonar Madrid sin un reconocimiento de la ambición ni un mayor compromiso con las contribuciones nacionales», ha reiterado.
Colombia, en cambio, se ha mostrado preocupada porque la nueva negociación pueda suponer «un paso atrás» a lo ya acordado. «No es suficiente, es inaceptable. Esperamos, como otros, que estas decisiones se puedan implementar y funcionen». Esto también lo ha defendido la Unión Europea al asegurar que «es imposible salir de aquí sin un mensaje más fuerte de ambición».
En cuanto a España, la ministra en funciones para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, ha deseado que «esta cumbre y los resultados obtenidos sea un compromiso que todos ratifiquemos». «Necesitamos ofrecer las respuestas adecuadas que nos demandan la ciencia, la sociedad y los gobiernos», ha añadido.
Los mercados de carbono, escollo de la negociación
La negociación, que ha sido complicada desde el inicio del evento el pasado 2 de diciembre, mantiene también divergencias en el artículo 6 del Acuerdo de París de 2015, que regula el mercado de las emisiones de carbono a la atmósfera.
Esta es una de las principales herramientas de los gobiernos para reducir las emisiones de dióxido de carbono, que están en el origen del cambio climático.
Durante dos semanas, Madrid ha reunido en esta conferencia a representantes de casi doscientos países, que han incluido medio centenar de Jefes de Estado y de Gobierno, miembros de organizaciones ambientalistas y de la sociedad civil, entre otros.
La Cumbre ha tenido como sede el recinto ferial de IFEMA y que ha sido preparado para acoger este evento en apenas tres semanas, después de que el presidente chileno, Sebatián Piñera, tuviera que renunciar a él por las protestas sociales que sacuden el país.

