Los errores que se divulgan a través de los programas de las fiestas (I)
Por Julio Torres Santos
Un artículo en el programa de las fiestas de Bajamar 2010 que nos dejÓ inquietos…(I)
El librito programa de las fiestas de Bajamar en Tenerife publica un artículo titulado “El marquesado de Bajamar”, firmado por Ernesto García Cejas. El mencionado articulito no sólo nos causó sorpresa, sino que nos ha generado una serie de inquietudes sobre el daño que pueden hacer los artículos sin rigor histórico, que son repartidos en masa y financiados por el Ayuntamiento lagunero. Con la mayor de las prudencias, y sin ánimo de enmendarle la plana a nadie personalmente, nos atrevemos a abordar la historia del Marqués de Bajamar y del propio pueblo, con el fin de clarificarlas.
Conviene, en primer lugar, situar en el contexto adecuado lo publicado.
Ernesto García Cejas, entre otras cosas, dice en su artículo:
“Quizá algunos ignoren que Bajamar es un marquesado y que incluso existe un marqués, el marqués de Bajamar, que el año 2009 era Don Antonio de Porlier y Javara. Así aparece en el periódico ABC de 20 de noviembre del mismo año. Este Bajamar, por supuesto, es el nuestro, el de aquí, el de Isogue o Izoken como parece que se decía en la lengua de los primitivos guanches”.
“Los orígenes del marquesado pueden ilustrarnos sobre el origen, ser y existir de Bajamar y de los bajamareros”.
Queremos recordar al Sr. García Cejas que el titulo de Marqués de Bajamar nada tiene que ver con los privilegios otorgados a la nobleza durante la Edad Media, que constituyeron la base del sistema feudal, organizando la posesión de la tierra y las relaciones de vasallaje.
En el siglo XVIII, la nobleza perdió su carácter preponderante en la esfera política, ante la ausencia de legitimidad de su dominio, frente a los argumentos ilustrados. Si bien en el ámbito social su influencia se mantuvo.
Por otra parte, el titulo de “Marqués de Bajamar”, obedece a que, decidiendo premiar a su leal y eficiente súbdito, Carlos IV le otorga, el 1 de marzo de 1791, la gracia de un título de Castilla. Es entonces cuando Don Antonio Porlier y Sopranis decide denominarse Marqués de Bajamar, lugar de la costa norte de Tenerife donde la familia Sopranis poseía desde varias generaciones una hacienda y una ermita dedicada al pro mártir San Esteban.
Porlier decide denominarse Marqués de Bajamar
La Real Carta se expidió el 12 de marzo siguiente. He aquí su decisión, dirigida al Marqués de Villena:
«Excmo. Sr. Habiendo debido a la piedad del Rey la gracia de Título de Castilla, he tomado la denominación de Marqués de Bajamar; y lo participo a V.E. para su inteligencia por lo tocante a mi firma en lo sucesivo.-Dios guarde a V.E. muchos años. Palacio, 18 de marzo de 1791. Antonio Porlier» (rubricado ) (Sección de Personal del Archivo de Palacio (A.P.R.), Expediente Porlier).
Por lo tanto, una vez visto la exposición de motivos, decimos que existe un titulo de Marques de Bajamar, pero que esto no significa que el caserío de Bajamar en la costa norte de Tenerife fuese alguna vez un marquesado.

