Las fiestas de Tejina en la memoria (I): El proceso ritual de los Corazones de Tejina (I). Por Julio Torres

Las últimas semanas de agosto, son una oportunidad para conocer mejor a Tejina y sus Fiestas. Y para los más marchosos es una oportunidad más para sumar a su larga lista… pero en Tejina debemos de saber como son las Fiestas de Los Corazones por dentro. En los meses precedentes a la fiesta, se despliegan representantes de las cuatro comisiones (la comisión general de fiestas y las de cada Corazón) pidiendo por el pueblo y comarcas vecinas.
Cada tejinero aporta lo que puede a cada Corazón, pero no a todos por igual, destacando la aportación al suyo, que al fin y a la postre es lo que importa en Tejina en estos días.
La Estructura del Corazón
El Corazón es un armazón de madera y/o hierro que se reviste con cañas y ramas de haya. Sobre los bordes y en las líneas que lo dividen en forma de cruz latina, se dispone una hilera de frutas; en el interior, tortas de pan ácimo y enormes racimos de uvas.
La estructura completa se denomina «corazón» y cada parte, «corona». La corona menor mide 1’37 m x 1’34 m, y la mayor, 2’24 m x 2’15 m. El total, desde la espadaña de la bandera hasta la base del corazón, se acerca a los 7’50 m.
Si la estructura pesa entre 100 y 150 kg, el Corazón ya confeccionado puede alcanzar de 650 a 700 kg. Los Corazones (el de Abajo, el de Arriba y el del Pico) son parecidos en su forma.
Las Tortas
Son discos de unos 40 cms de diámetro, de harina sin levadura. Cuando la masa está lista, las manos de los artistas empiezan a decorarlas con múltiples y variados motivos, que difieren no sólo de un barrio a otro, sino de un año a otro.
Se preparan, generalmente en antiguos hornos de leña (en la actualidad en hornos especiales electricos), la madrugada del viernes, para colgar del Corazón el domingo. Aunque éste sólo precisa 16 tortas, se hacen muchas más para elegir entre las mejores, el resto se reparte.
La Rama
El sábado por la mañana, cuadrillas de jóvenes suben al monte del Maquinal en busca de la rama de haya para revestir los corazones.
Según cuentan A. Galván y E. Delgado,en su libro sobre los Corazanes de Tejina, antes iba cada barrio por su cuenta, generándose auténticas luchas para ver quién acababa antes y con la mejor rama (incluso, en más de una ocasión, un barrio robó la rama a otro). Ahora se obtiene el permiso del Ayuntamiento y la Comisión General de Fiestas se encarga de gestionarlo y de contratar un camión para traerla.
Cada cuadrilla ata su rama con una cinta para distinguirla de las otras. La competición continua, ahora cuando se ha de distribuir la rama a su llegada al pueblo.
