La Vuelta Ciclista a Tenerife recibe el X Premio Oncedientes al Mérito Deportivo

Este pasado viernes se hizo entrega del X Premio Oncedientes al Mérito Deportivo, el cual recayó este año en la Vuelta Ciclista a Tenerife por sus 60 ediciones.
Dicho premio fue recogido por el Concejal de Deportes del Ayuntamiento de La Laguna, Agustín Hernández, que lo hizo en nombre del equipo del Organismo Autónomo de Deportes (OAD), que organiza cada mes de septiembre esta ronda.
El acto fue presidido por el alcalde de El Sauzal, Mariano Pérez; junto al presidente de la Federación Insular de Ciclismo, Juan Marrero; y el presidente del Club Oncedientes, Poli Amorós.
La Vuelta ciclista a Tenerife nació en La Laguna para realzar las Fiestas del Cristo
En Tenerife, durante las décadas de los 40 y 50, eran muchas las pruebas ciclistas que se celebraban dentro de las diversas conmemoraciones festivas. Se trataba sinembargo de pruebas que podían calificarse de “menores”, pues al ser meros “cinturones”, esto es, limitarse a rodear el barrio, pueblo o ciudad en cuestión, carecían del recorrido y de las dificultades de que consta una prueba por etapas.
Con los actos conmemorativos de la festividad del Crucificado moreno se inició una vuelta ciclista que por sus características en la actualidad tiene reconocimiento nacional.
LOS INICIOS
En 1955, la actualidad ciclista nacional giraba en torno a Timoner, el mejor pistard español del momento, que conquistó en tierras italianas el campeonato mundial de ciclismo tras moto. Teniéndolo como ídolo, y a raíz de las grandes pruebas internacionales que anualmente se celebran en Francia, Inglaterra y en la Península, nació la afición al ciclismo en nuestra Isla.
Nuestros corredores, para intervenir en pruebas de mayor importancia, debían, acudir a tierras peninsulares o la Gran Prueba Ciclista del Condado de la Vega Grande celebrada en Gran Canaria. La Carrera del Condado era realmente la única competición de categoría del Archipiélago. Nuestros ciclistas acudían a ella ávidos de kilómetros, premios y honores.
Una prueba de rango
Quintero, el gran ciclista tinerfeño, fue considerado campeón de Canarias en las tres ocasiones que venció en la misma. Era, pues, necesario salir a la isla hermana para recibir el espaldarazo definitivo.
Así, la gran afición que reinaba entre los corredores lo tinerfeños, que a solas, sin preparadores,sin medios, pero con un gran espiritu deportivo cruzaban nuestras carreteras en busca de mayor velocidad y de depurar su técnica, precisaba de una gran prueba. Un grupo de aficionados laguneros se hizo eco de esta necesidad, entre los cuales nos gustaría destacar a los hermanos Luis y Tomás Morales, Niavel Núñez, M.A. Yanes Contreras, J.L. Pérez Velázquez, C. López Afonso, M. Alonso Díez, hermanos Manuel y José Marquez del Pino, M. Pastor Pinto, M. Pérez Rodríguez, M. Diepenbrock, J.A. Aguilar y T.Carcía Ramos. Este grupo entusiasta logró, con loable esfuerzo, que la Comisión de Fiestas del Stmo. Cristo de La Laguna iniciara en 1955 la I Vuelta Ciclista a la Isla de Tenerife, la cual, por su diseño, se convertiría en la única de importancia en nuestra provincia. Además de las connotaciones deportivas, la Comisión concibió el acontemiento como “una avanzadilla de la Ciudad que abre sus puertas a todos los hombres de la isla durante la fiesta que dedica al Santísimo Cristo”.
