La Virgen del Rosario de La Laguna lleva el Niño a la izquierda
La Litografía de la Virgen del Rosario que les ofrecimos ayer (derecha) tiene un fallo de impresión. La lámina fue impresa con el «efecto espejo», quiere decir esto que a la derecha vemos lo que realmente está en la izquierda. A la izquierda la imagen como se tenía que haber impreso. La lámina original mide 32×22 cm y pertenece al fondo: Julio Torres
El rostro de Nuestra Señora es de proporciones clásicas, reflejadas en la nariz, ojos y boca, lo que le otorga una expresión algo fría. Lleva una rosa y un rosario en la mano derecha, mientras que en la izquierda porta una talla en madera del Niño Jesús.
El Niño está sentado sobre la mano izquierda de la Virgen. Al igual que ésta, se trata también de una imagen de vestir. Es obra anónima, en ella el autor supo plasmar con exquisita delicadeza y acertada técnica la anatomía y expresión de un niño de corta edad. Es una figura en movimiento, sus piernas parecen patalear, actitud muy propia en un niño. El cuerpo está girado y la cabeza ligeramente inclinada, como atendiendo a la llamada de un adulto.
Abre los brazos, el derecho un poco más, realizando con la mano de ese brazo un gesto de bendición. La mano izquierda está cerrada portando un rosario.
La policromía de la Virgen es pálida con un suave sonrosado en las mejillas, es una imagen atractiva tanto por el realismo como por la sutileza de su postura y fisonomía de los dedos.
El culto a Nuestra Señora del Rosario de La Laguna, imagen a la que todavía hoy en día se sigue procesionando. Algunos cronistas dicen que fue traída en su predicación por el beato Fray Pedro de Santa María Ulloa (1642-1690), principal propagador del misterio del Rosario en Tenerife, en los años de 1683 a 1685.

