La Virgen de la Cinta procesionará esta tarde desde la Iglesia de Santo Domingo hasta La Catedral

La imagen que regresa a La Laguna se bendijo en el santuario de la Virgen de la Cinta de Huelva en setiembre del pasado año
La procesión, acompañada por una amplia representación de las hermandades y cofradías de La Laguna, así como por hermanos llegados de Huelva, partirá a las 18:30 desde la iglesia de Santo Domingo; a su llegada a la Catedral comenzarán los actos de Entronización. Sin duda es un acontecimiento a tener en cuenta en esta tarde de domingo.
Historia de la Imagen
Encierra una curiosa historia que une en la devoción a la Virgen de la Cinta y a los pueblos onubense y lagunero.
Fue realizada en 1965 por el escultor ayamontino, Antonio León Ortega, como resultado de la petición que realizara el pueblo lagunero a la Diócesis de Huelva, para sustituir a la imagen de la Virgen de la Cinta del siglo XVIII, desaparecida en un desgraciado incendio sufrido en la sede canónica de la hermandad, la iglesia de San Agustín, unos meses antes.
Dicha petición se articuló como testimonio de la tradición mantenida en la isla durante siglos, que narra cómo dicha advocación fue llevada hasta La Laguna por los marineros onubenses establecidos en dicha ciudad a principios del siglo XVI.
Las fuentes históricas atestiguan la presencia de la advocación de Nuestra Señora de la Cinta en la ciudad en el siglo XVI, pocos años después de la fundación de la ciudad, con un altar y una Hermandad.
También encontramos en la documentación existente la prueba de que efectivamente muchos onubenses formaron parte de las expediciones de asentamiento de la Corona de Castilla en la isla de Tenerife, especialmente promovidas por el Duque de Medina-Sidonia, bajo cuyo gobierno se encontraban por aquel entonces las tierras de Huelva.
Todo ello da verosimilitud a la tradición legendaria que nos habla de la devoción a la Virgen de la Cinta llevada hasta la isla por los marineros y mareantes onubenses.
Si bien es cierto que la imagen de la Virgen desaparecida en 1964, obra del escultor genovés Antón María Maragliano y datada en el siglo XVIII, era una iconografía correspondiente a la advocación agustiniana de Nuestra Señora de la Correa, nada impide aventurar que en un principio existiese una réplica de la patrona onubense, y posteriormente los frailes agustinos acomodaran la advocación onubense a la iconografía agustina.
Lo que en cualquier caso no deja de ser cierto es que el recuerdo de la tradición sobre el origen onubense de la advocación lagunera, fraguó en la ejecución de la imagen por el maestro León Ortega en 1965, que supo aunar en la efigie los atributos de la imagen onubenses (la granada y la cinta) con la disposición de la imagen precedente (sentada sobre nube).
La ejecución en Huelva, la bendición por el Obispo García Lahiguera, y el traslado de la imagen en barco hasta la isla de Tenerife, fue un verdadero acontecimiento tanto en la ciudad de Huelva como en la de San Cristóbal de la Laguna, como atestiguan las fuentes periodísticas de la época.
A pesar de ello, la imposibilidad de restaurar el templo de San Agustín, donde residía la hermandad, el haber permanecido en varios lugares provisionales, y el hecho de que la imagen sufrió los efectos de un nuevo incendio, siendo sometida a una desafortunada restauración, generó la retirada del culto a los fieles.
La revitalización en los años 80 de la Hermandad de la Cinta lagunera propició la localización y recuperación de la imagen, y tras ello, una nueva solicitud de ayuda a la Hermandad de Huelva para poder recuperar el culto a la Virgen de la Cinta en la isla, que obviamente se ha volcado en dar cumplida respuesta a dicha petición.
De este modo, el pasado año la imagen fue traslada hasta la ciudad de Huelva, con la inestimable colaboración de la Autoridad Portuaria, en donde ha sido sometida a un largo y minucioso proceso de restauración, por parte del escultor, Sergio Sánchez Sánchez.
