La Romería de Tegueste, entre la tradición y el bochorno protagonizado por «los meaderos de la vergüenza»

Sorprendentes urinarios, muy públicos e indecorosos. En la foto la calle El Pino, antigua General Franco, nombre que conserva en toda los mapas del pueblo, y al fondo la famosa Placeta de Tegueste, una calle y plaza de las más concurridas para ver la romería.

Más de 40.000 personas acudieron a la Romería de San Marcos, en Tegueste. Un año más, las calles principales del casco de Tegueste quedaron abarrotadas por el gentío, en una jornada protagonizada no sólo por las tradiciones, sino también por el bochornoso «espectáculo» de los meaderos al aire libre.

Pero hubo, también, otros protagonistas. Entre las zonas escogidas para colocar esos «meaderos sexistas» que tienen forma triangular, con un orificio a la altura de la pelvis de un hombre de estatura media, estuvo el trayecto de la romería, donde las personas que se dieron cita para contemplarla, pudieron a la vez  “gozarse”  las meadas de muchos hombres. «Los meaderos de la poca vergüenza»  están creados única y exclusivamente para el género masculino. Las mujeres, así como los niños (por la altura) o las personas con discapacidad, están excluidos.

Esta supuesta mejora para la romería teguestera excluye a gran parte de la población, además de crear malestar en muchísimas personas que se encontraron con más de un «tío» con la picha en la mano meando en público.

Las críticas de muchos asistentes

Para  Margarita Padilla «son un esperpento”, por lo que pide que “no se vuelvan a poner en lugares públicos abiertos».

Otra señora, llamada María Rosa Delgado, señaló a este periódico que “para este tipo de cosas se necesita más decoro y un cierto grado de intimidad”, en referencia a que los «meaderos de la vergüenza» son abiertos y todo el mundo que pasa por la calle puede contemplar la acción, “saca, mea, sacude y guarda”.

Ana María González, una incondicional de las parrandas romeras, nos confesó: “Cuando los vi esta mañana me quedé realmente sorprendida de la solución que ha encontrado el Alcalde de Tegueste para saldar el problema  de que, especialmente los hombres, hagan sus necesidades en la romería.  Pienso que debían haber puesto unas vallas o algo delante, es irreverente”.

Tanto visitantes, como romeros y romeras, no paraban de hacerse fotos en ellos, de lo que llamaban la atención.

Esto soluciona el que no haya «meadas de pared», pero se ha olvidado el Sr. Molina, de que tampoco resulta muy agradable ver el hecho en sí, ¡¡¡y encima de tres en tres!!!

 Tampoco tardaron en aparecer las críticas en las redes sociales. “Mal gusto, mal olor y asco, manda huevos”, expresaba ayer un tuitero nada más enterarse de la noticia. “Esto es el colmo. Urinarios en mitad de la romería de Tegueste.  ¿Qué va a ser lo siguiente?, escribía otra tuitera indignada.

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