LA ROMERÍA DE SAN BENITO ABAD EN EL SIGLO XX. Apuntes para la verdadera Historia (y II)

En 1947 la romería adquiere sus connotaciones actuales, bajo el auspicio de Virgilio Martín como Presidente, secundado por varios vecinos de la zona, entre los que se encontraban los hermanos Hernández Arrón, José Cañizales y Ángel Álvarez. Ellos mimetizaron las características de otra romería tinerfeña muy significativa (Ángel Álvarez era un gran conocedor del proceso romero-moderno de La Orotava).

El 26 de mayo de 1947, en nombre del Presidente,Virgilio Martín, Gonzalo Antonio Hernández Arrón, en calidad de secretario de la Comisión de Fiestas de San Benito Abad de La Laguna, dirigió un escrito al Gobernador Civil “suplicando se digne conceder autorización para los festejos que en honor de San Benito Abad han de celebrarse los días 31 del corriente y 1° de junio”y al Ayuntamiento lagunero “para que concediera algún donativo con destino a dichos festejos.

La Comisión Municipal Permanente (actual Comisión de Gobierno), reunida en sesión ordinaria el 19 de junio de 1947 se pronunció en los siguientes términos:

“Se dio cuenta de un escrito del Sr. Secretario de la Comisión de Fiestas de San Benito Abad solicitando una subvención para ayuda de los gastos que las mismas ocasionan. La Comisión Municipal Permanente acordó quede sobre la mesa”

Naturalmente, con el eufemismo de “quedar sobre la mesa” se dejaba constancia de que no se aportaba ayuda alguna, lo que sí ocurriría al año siguiente. El 4 de junio de 1948, el Presidente de la comisión de fiestas desde 1946 hasta 1951 (le sucedería en el cargo Cipriano Hernández), Virgilio Martín Rodríguez, solicitaba “el donativo que estime conveniente esa Corporación para la celebración de los actos que los vecinos del barrio de su nombre preparan en su honor los días 19 y 20 de los corrientes”, poniendo como excusa que se deseaba “darles mayor esplendor por celebrase el presente año el XIV Centenario del glorioso Patriarca Benedictino”. En esta ocasión la solicitud sí sería atendida, como prueba el acta de la misma comisión, reunida en sesión ordinaria el 10 de junio de 1948:

“Leyóse una instancia suscrita por el Sr. Presidente de la Comisión de Fiestas de San Benito Abad de esta Ciudad, solicitando ayuda económica para los gastos que dichos festejos ocasionan. La Comisión Municipal Permanente, teniendo en cuenta que este año se celebra el XIV Centenario del glorioso Patriarca, acordó por unanimidad, por esta causa, hacerle donativo de trescientas pesetas”-

sanbenito carreta 1948

Carreta de 1948

Así pues, probablemente el hecho de que en 1947 no se concediera subvención alguna para la romería y sí al año siguiente ha llevado a diversos “cronistas” a situar erróneamente el nacimiento de la Romería de San Benito Abad en 1948. Pero fue en 1947 cuando surgió una Comisión de Fiestas que organizó a las gentes y, tratando de dar continuidad y esplendor a la Romería, solicitara donativos y la participación privada e institucional para hacer carretas, traer más barcos y algunas danzas.

En 1947 tuvo lugar un baile en el salón de un vecino de San Benito, llamado Juan, actualmente ubicado en el edificio que ocupa la Cafetería Varadero. Sin embargo, los donativos y la recaudación del baile no fueron suficientes, por lo que un vecino de los que no pasaba estrecheces económicas aportó el importe que faltaba para cubrir el presupuesto. Esta aportación pudo generar la leyenda urbana y familiar de que los miembros de esta familia fueron los creadores de la romería…Nada más lejos.

La primera Comisión de Fiestas estuvo compuesta por Virgilio Martín Rodríguez (injustamente tratado en la historia romera de La Laguna), los hermanos Gonzalo Antonio, Pastor y Esteban Hernández Arrón, Ángel Álvarez, José “Cañizares” y Manuel Hernández. Ésta organizó la primera y modesta romería de la siguiente forma:
“Cruz Alzada de la parroquia de La Concepción, danza de San Diego, danza de San Benito, Imagen de San Benito a hombros, párroco de La Concepción, danza de Pedro Álvarez, barco de San Diego, barco de Pedro Álvarez con tripulación ataviada de marinero, una pequeña parranda de vecinos del barrio y entre treinta o cuarenta yuntas que procedían de las cuadras de la Villa de Arriba y de los particulares D. Virgilio, D. Cándido, D. Cirilo, D. Ignacio, D. Sixto…”

Todo el ganado iba previamente lustrado, engalanado con cintas de colores en los frontiles y luciendo vistosas colleras.

Esta primera romería bajó por la calle Lucas Vega, callejón de Andrés Rosa (c/ Montaraz), calles Maya, La Carreta, Adelantado, prolongación San Antonio (Hermanos Marrero); y subió por la calle Empedrada (Marqués de Celada) hasta la ermita.

Ojo más componentes y ya el recorrido actual tuvo la romería en 1948, a la que se añadieron, auspiciadas por Ángel Álvarez – conocedor de la forma de engalanar las carretas en La Orotava – cuatro carretas decoradas con frutas y hojas verdes, y una quinta representando una era; además de camellos y varias parrandas. También, como se ha dicho, el Ayuntamiento contribuyó, por primera vez, con trescientas pesetas de donativo y el Obispado, que de la mano de Don Domingo Pérez Cáceres ya había animado en una visita de la comisión a sacar la romería por toda La Laguna, dando todo su apoyo y ofreciéndose a impartir el mismo la bendición al ganado.

Al año siguiente, la romería, se añadieron una decena de carretas, así como más parrandas y rebaños que precedían al Santo. En este año obtuvo una subvención del Ayuntamiento de 500 pts., e idéntica cantidad para la primera feria de ganado.

La plena institucionalización de nuestra Romería llegaría en 1950, cuando aparece el primer programa de las fiestas y un pregón radiofónico –hasta ese momento los festejos se difundían por medio de volanderas o dípticos delos que se conservan escasos ejemplares-. Entra a formar parte de la Comisión, entre otros, como Presidente,Cipriano Hernández, implicándose, además, las instituciones laguneras del Orfeón La Paz y el Casino, así como el Ayuntamiento, que aportó 1.000 pts. para la romería y la feria, respectivamente.

De este primer programa llaman nuestra atención, además de que se establecen cuatro días de festejos, una serie de actos. Entre los religiosos:

– Función solemne de vísperas en la ermita, el sábado 3 de junio, a cargo del párroco de Sto. Domingo, D. José García Pérez;
– Traslado del Santo a la parroquia de Ntra. Sra.de La Concepción y, durante el itinerario, “gran quema de fuegos artificiales”;
– Gran función religiosa, el domingo 4, presidida por el Dr. Pérez Cáceres, actuando como orador D. Hilario F. Mariño y siendo cantada la Misa por el coro de la parroquia, acompañado de órgano y gran orquesta;
– Bendición del ganado a cargo del Obispo de Tenerife, D. Domingo Pérez Cáceres, y a continuación procesión.
Entre los populares:
– Cabalgata de “las traviesas machangas” – o pandorgas-, el sábado 3, al término de la procesión, en La Concepción;
– Tras la quema de la pandorga, “verbena española” en la plaza de la ermita, donde fueron instalados al efecto los ventorrillos tradicionales, así como ruletas y diversas atracciones (tradicionales de la época);
– Tras la Romería, encuentro de lucha canaria.

No podemos resistirnos a transcribir las palabras con que, a modo de colofón, la Comisión cierra este programa, pues emplea tópicos que evocan otras épocas:

“Hagamos voto porque esta manifestación de fe, de amor a la tierra nativa, aumente en años sucesivos. Nuestra Comisión así lo espera del patriotismo de todos los tinerfeños y particularmente de los hijos de la Ciudad San Cristóbal de La Laguna, complaciéndose en hacer público a cuantas entidades y personas le han favorecido el testimonio de su mas cumplido agradecimiento…”

Del programa de 1954 destacamos que el pregón radiofónico corrió a cargo del reconocido intelectual palmero Luis Cobiella, así como la convocatoria de los típicos actos deportivos: torneos de ajedrez, de tenis, de fútbol…También tuvieron lugar acontecimientos imprescindibles en cualquier celebración de la época, como la Fiesta de Arte y Folklore o la Diana Floreada.

Tendremos que esperar hasta 1956 para que la Romería se consolide y se convierta en un acto multitudinario. En esta ocasión, fue grandiosa, como muestran los siguientes datos: Las 7 jóvenes que representaron a las Islas fueron acompañadas por 16 bestias enjaezadas, 18 burros, 3 barcos, 5 rebaños de ovejas, 4 danzas, 8 camellos, 2 berlinas, 18 rondallas y 29 carretas. Puesto que entre los titulares de estas últimas se encuentran personajes muy representativos de la sociedad del momento, los reproducimos, siguiendo el orden de la organización:

1. Agustín Monteverde
2. Cipriano Hernández
3. Agustín Espinosa
4. Felipe Rivero
5. Emilio Boutell
6. Víctor Núñez
7. Cristóbal Martín
8. Luis Ramos
9. Feliciano González
10. Juan Vara
11. Fermín Hernández
12. Miguel Díaz de la Rosa
13. José García del Castillo
14. Francisco Siverio Hernández
15. Santaella
16. Hijos de Luisa Machado
17. Anónimo
18. Casa Cedrés
19. C.B. Canarias
20. Peña del Cabo
21. Candelaria Hernández
22. Orfeón La Paz
23. Anónimo
24. Naty Cabrera
25. Fortuny
26. Víctor Gortázar
27. Ángel Palazón
28. Ventura Alemán
29. Juan Ríos Tejera

Entre las 18 rondallas participantes queremos destacar a: Hespérides, San Benito, Candelaria, Cardón de Tejina, La Perdoma de La Orotava, Masa Coral Tinerfeña y La Vega del Puerto de la Cruz.
Posteriormente se incorporarían representaciones de otras islas, como los Bailarines del Hierro, los Buches de Lanzarote, Coros y Danzas de Sta. Cruz de La Palma o Princesa Guayarmina de Gran Canaria. Ello contribuiría probablemente a que, a principios de los años 60, fuera concedido el título de Romería Regional a la romería de San Benito, siendo la única que lo ostenta de todas las que se celebran en el Archipiélago.

Debemos destacar que Gonzalo Antonio Hernández Arrón nunca fue Presidente de la comisión y que la calle que lleva su nombre tendría que llamarse, para ser más claros y contundentes con la Historia, Hermanos Hernández Arrón o Comisión de fiestas Romería de San Benito, pues, como queda aclarado, Gonzalo Antonio Hernández Arrón, sólo fue un miembro más, si bien podemos decir que destacado, pero nunca presidente de la Comisión de fiestas de San Benito.

Presidentes de la Comisión de fiestas de San Benito

Virgilio Martín

Cipriano Hernández

Juan Delgado

Juan Herrera

Pedro Jaime Martín

Nicolás Pérez

Mónico González

Desde finales de los años 70 hasta la actualidad se hace cargo de la organización de la Romería, la Delegación de Fiestas del Ayuntamiento de La Laguna –se ha fundado en este año de 2014 una comisión o asociación denominada “Amigos y Romeros de San Benito”, pero sin un presupuesto y sin más competencias que la buena voluntad- .

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