La próxima madrugada comienza el otoño 2026 en Canarias

El equinoccio dará paso en la madrugada de este miércoles 23 de septiembre a una nueva estación en el Archipiélago. Los días comenzarán a acortarse de forma cada vez más perceptible mientras Canarias se adentra en una de las épocas más singulares del año
Canarias despedirá esta próxima madrugada el verano para dar la bienvenida al otoño de 2026. La nueva estación comenzará oficialmente el miércoles 23 de septiembre, cuando se produzca el equinoccio de otoño y el Sol, en su movimiento aparente, cruce el ecuador celeste.
Será entonces cuando el verano quede atrás y comience una estación marcada por la progresiva reducción de las horas de luz, el descenso paulatino de las temperaturas y, conforme avance el calendario, la llegada de las primeras situaciones meteorológicas propias de los meses otoñales.
El equinoccio abre una nueva estación
La palabra equinoccio procede del latín y hace referencia a la igualdad entre el día y la noche. Aunque esa igualdad no es exactamente de doce horas debido, entre otros factores, a la refracción atmosférica y a la manera en que se calcula la salida y puesta del Sol, estas fechas representan el momento del año en que la duración del día y de la noche se aproxima más al equilibrio.
A partir de ahora, las jornadas irán perdiendo minutos de luz. El amanecer llegará progresivamente más tarde y el Sol se ocultará antes, una tendencia que continuará hasta alcanzar el solsticio de invierno en diciembre, cuando se produzca el día con menos horas de luz del año.
Un otoño diferente en Canarias
Hablar del otoño en Canarias es hacerlo de una estación con características muy diferentes a las de buena parte del continente europeo. La situación geográfica del Archipiélago, la influencia del océano Atlántico y de los vientos alisios, así como la compleja orografía de las islas, suavizan considerablemente los cambios entre estaciones.
Septiembre conserva habitualmente muchos rasgos estivales y no resulta extraño disfrutar durante las primeras semanas del otoño de temperaturas agradables y jornadas de playa.
Sin embargo, conforme avanzan octubre y noviembre comienzan a hacerse más evidentes los cambios. Las noches se alargan, las temperaturas tienden a moderarse y aumenta la posibilidad de episodios de lluvia, especialmente cuando las borrascas atlánticas consiguen alcanzar el entorno de las Islas.
En las medianías y zonas altas, el cambio de estación adquiere además otros matices. La humedad, las primeras lluvias y el descenso de las temperaturas van modificando paulatinamente el paisaje.
La Laguna recibe el otoño
En San Cristóbal de La Laguna, la llegada del otoño posee un carácter especialmente reconocible. Las mañanas más frescas, la presencia de la bruma y las nubes bajas, las primeras lluvias y la disminución de las temperaturas anuncian poco a poco el cambio de estación.
El casco histórico recupera también una imagen muy característica de estos meses: calles húmedas, paraguas, tardes cada vez más cortas y ese ambiente otoñal que forma parte de la personalidad de Aguere.
Septiembre es, además, un mes estrechamente ligado al calendario festivo lagunero. La entrada del otoño coincide con jornadas cargadas de tradición y con la proximidad de la festividad de San Miguel Arcángel, copatrón de La Laguna, el 29 de septiembre, una celebración cuyos orígenes se remontan a los primeros tiempos de la ciudad.
Tres meses hasta la llegada del invierno
El otoño astronómico se prolongará durante aproximadamente tres meses. Durante este periodo continuará disminuyendo la duración de los días hasta que, en diciembre, el solsticio marque el comienzo del invierno en el hemisferio norte.
Pero antes queda por delante todo un otoño canario: septiembre todavía con sabor a verano, octubre como mes de transición y un noviembre en el que las noches serán notablemente más largas y las condiciones propias de la estación podrán hacerse más presentes.
Canarias abre así esta próxima madrugada la puerta al otoño de 2026. Una nueva estación llega al Archipiélago y, en La Laguna, el cambio de luz, las mañanas frescas y las primeras lluvias volverán a anunciar que el verano comienza a quedar atrás.
