La primera carrera pedestre registrada en España fue en La Laguna, en 1538. Por Ricardo Fajardo Hernández

Para muchos, el nacimiento del atletismo en Canarias data de los años cincuenta, así he leído en algún libro incluso. Es un dato erróneo que aludía solamente a las competiciones federadas. Las pruebas atléticas han tenido lugar antes de que un organismo federativo dirigiese los reglamentos en todas partes del mundo y es consecuencia de aquellas y no al revés La tradición oral, la prensa antigua, algunos documentos y memorias así lo corroboran[1]. También suele atribuirse origen del pedestrismo, las carreras campo a través, a los británicos, lo que nos parece una afirmación poco rigurosa.

Las carreras pedestres en tiempo histórico se han celebrado en distintos lugares desde hace muchos siglos y han quedado reflejadas en la literatura medieval. Señala Ignacio Mansilla[2] como en el siglo XIII en Cataluña existían troteros para labores de mensajería que cubrían largas distancias. El rey de Aragón, en el siglo XIV, tenía un cuerpo numeroso de troteros que luego se organizaron creando asociaciones en el reino de Valencia, en Aragón o la cofradía de correos de Barcelona. Pero el objetivo de estos andarines no era disputar carreras en sí mismo sino el de prestar servicios profesionales.

En los distintos reinos ibéricos hubo carreras pedestres que se suponen del siglo XVII en la que los premios eran pollos, corderos e incluso joyas. Aporta Mansilla[3] una breve referencia la que considera más antigua de España realizada en Monzón, reino de Aragón, en 1585 con motivo de los festejos de San Mateo, dato que obtiene de Historia del Atletismo Aragonés. Sin embargo, podemos aportar datos de una carrera pedestre anterior a la mencionada en la incipiente ciudad de San Cristóbal de La Laguna.

Las islas Canarias fueron conquistadas y colonizadas desde inicios del siglo XV siendo Tenerife la última en ser sometida bélicamente por Castilla ante los guerreros guanches en 1496. En la rivera de una laguna (Aguere significa laguna) va a surgir la que es primera capital de las islas con sus iglesias, conventos, casas pajizas y casas principales. La ciudad se organiza rápidamente y se convierte en el centro social de Tenerife, obviamente también con sus celebraciones festivas en las que no faltaron carreras pedestres.

La más antigua que conocemos[4] dista mucho en el tiempo y aparece recogida en los archivos municipales de La Laguna. Estamos hablando del año 1538 y, por lo tanto, es la primera prueba atlética en España que haya constancia oficial. Un breve dato recogido por José Miguel Rodríguez Yanes[5] incrementó mi curiosidad y provocó una visita a los documentos referidos. Los que nos interesan hablan de los actos populares realizados con motivo de la fiesta de San Cristóbal allá por el año 1538 que inducen a pensar que se celebraban con anterioridad.

El acta de 26 de julio de 1538 cita como importantes celebraciones populares a realizar los toros, las danzas con tambores, los juegos de cañas -suerte caballeresca que rememora los torneos medievales-, sortijas y otros regocijos como carreras pedestres o a caballo. El 28 de julio debió ser muy concurrido en centro de la nueva ciudad porque se preparó un programa de divertimentos deportivos y especialmente de distintas carreras. “Para los hombres que corriesen a pie desde el sitio que se les señalase” se ofrecían otros premios similares (a los que lo hicieran a caballo). Es muy llamativo y un importante dato histórico que quedó reflejado. Había también una carrera para mujeres que quisiesen “como no fuesen negras” cuyos premios fueron publicados “tres varas de tafetán de color para la primera y tres varas de Holanda para la segunda, todo a costa de los propios», según leemos en el AMLL, Act 7, 1º fol. 47 26-VII-1538[6].

Aclara el documento que las carreras serán en la calle de La Carrera. Evidentemente se trata del lugar principal donde estaría la meta. Nos atrevemos a aportar que ésta sería al final de la misma, en la actual plaza del Adelantado. Los laguneros seguimos diciendo calle de La Carrera, aunque oficialmente tenga otro nombre. Se trató de una carrera pedestre más bien corta, lo que ahora sería medio fondo, y la prohibición a las corredoras negras nos recuerda la presencia de esclavos de ambos géneros procedentes del continente africano. Ya los guanches habían sido liberados y necesitaban mano de obra. El documento señala los lugares de partida y jueces que dieren el veredicto final de ganadores. El itinerario es fácil de adivinar, al menos aproximadamente.

“E luego proveyeron de juezes a los sres. Juan de Aguirre e Pedro de Aponte, regs. Que los caballeros corran desde San Lázaro el nuevo hasta donde se pusiese el paño. Los onbres (carrera pedestre) desde la cancela, baxo de San Benito, y las mujeres desde la casa de Guillén Castellano[7]”.

San Lázaro es una población ahora anexada a la ciudad por la entrada noroeste, por donde se ubicaba el camino real que conduce hacia el norte de la isla. Entendemos que la carrera de hombres debió salir junto a la ermita y seguir lo que ahora son camino de San Lázaro, plaza de San Benito, calle Marqués de Celada, calle Adelantado, calle de la Carrera y Plaza del Adelantado, apenas media legua, y la de mujeres, por el mismo itinerario, pero desde algún lugar de San Benito. Según Julio Torres, cronista oficial de La Laguna:

“primitivamente los vecinos fabricaron una rústica ermita en San Lázaro, en el camino viejo de la Villa, pocos años después de la conquista. En 1535 esta primitiva ermita fue derribada y trasladada al lugar que ocupa en la actualidad por el conquistador Pedro de Vergara, según consta en el testamento ante Diego Donis”[8].

A viva voz se dio cuenta a los vecinos por parte del pregonero público Lope Santos al que imaginamos por los pocos rincones transitados de Aguere. Había interés en que todos se enterasen de los actos y que pudieran correr todos los que quisiesen sin mayores restricciones que el color de la piel en el caso de las mujeres.

 (…) se pregonó todo lo que de suso se contiene, en la plaza de Sr. Sant Miguel de los Ángeles, en alta boz por Lope Santos, pregonero público, e fueron ts. Muchos vs. E moradores de la dicha ysla, entre los cuales fue Jorge Sanchez, Jayme de Santa Fee, Diego Ruys, Francisco de Escobar, Marcos Verde, Francisco Fernandes e otros”.

El documento indica los actos que iban a ser realizados, por tanto, previos a las celebraciones. No disponemos de información de cómo transcurrieron y son desconocidos los nombres de los ganadores y otros detalles. Pero la oficialidad de los datos recogidos en actas del Cabildo de Tenerife, que eran entonces los de la ciudad, ahora declarada por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad, son suficientes como para declarar que fue la primera prueba pedestre que se haya podido constatar de manera rigurosa hasta el momento en España.

Disponemos de abundantes datos sobre pruebas pedestres y andarines canarios muy posteriores, de las primeras décadas del pasado siglo. Es mucho después cuando se construye el histórico estadio Francisco Peraza[9] en La Laguna, que conocemos popularmente como Estadio de La Manzanilla. Allí se han realizado pruebas atléticas desde los años cuarenta y allí nació el club Aguere que tantos éxitos tuvo entre 1953[10] y 1986 y otros clubes con mucha historia. Por La Manzanilla han pasado miles de deportistas en el acontecer histórico.

[1] Son interesantes El Atletismo en Tenerife, 1935-1960, de Romualdo García Eugenio, documentos de Jesús Telo Nuñez, Memorias de Juan Ruano, recopilaciones de José María Mendoza y otros.

[2] Miembro de la Asociación española de estadísticos de atletismo.

[3] Ignacio Mansilla. Historia del Campo a Través en España. RFEA. Madrid, 2007, p. 12.

[4] Ricardo Fajardo Hernández. Historia del Atletismo en Canarias. Inédito.

[5] José Miguel Rodríguez Yanes. La Laguna: 500 años de Historia. Tenerife. Ayto. de La Laguna, 1997.

[6] Archivo Municipal de La Laguna, Act 7, 1º fol. 47 26-VII-1538. Rodriguez Yanes, J.M. op cit.

[7] Guillén Castellano fue “lengua”, es decir, traductor. Conocía la lengua de guanches por ser probablemente natural de alguna de las islas conquistadas antes de Tenerife.

[8] Julio Torres. La Laguna y sus rincones de ayer. Revista digital Lalagunaahora del 18 de enero de 2020.

[9] Francisco Peraza fue futbolista y concejal de la ciudad en tiempos de la república.

[10] Fotografía aportada por José María Mendoza, ex secretario de la federación tinerfeña de atletismo.

[11] Atleta desde 1975, entrenador nacional de atletismo y antropólogo.

Ricardo Fajardo Hernández[11]

La Laguna a 4 de Agosto de 2022.

También te podría gustar...