La Laguna inauguró la pasada noche el alumbrado navideño. La decoración del casco histórico es un homenaje al Árbol de Navidad de 1957

Presidido por el alcalde del municipio, Luis Yeray Gutiérrez, el acto del encendido navideño se llevó acabo en tres fases. La primera fue a las 19:00 horas, frente a la Casa de los Capitanes, donde se procedió al encendido de las principales calles peatonales y del techo de luz de la calle La Carrera, que por primera vez incorpora bolas de colores.

Posteriormente la comitiva se desplazó a lo largo de la calle Viana, este año decorada con unos maravillos paraguas de luz led, hasta la plaza del Cristo, en cuyo centro se ha instalado un gran árbol de 20 metros de altura, que constituye uno de los principales elementos incorporados a la decoración navideña de este año. Un árbol que se ve desde cualquier alto de los que rodean la ciudad, el árbol que parece gritar a los cuatro vientos que esa plaza está dedicada a festejos, al menos en los últimos 400 años, y que no quiere ninguna instalación luctuosa en su entorno.

El encendido de este árbol tuvo lugar a las 19:30 horas, fue  amenizado por la Fanfarria Juvenil Los Silos y aderezado con el reparto de chocolate y  «laguneros», famos rosco de hojaldre que lleva por nombre el gentilicio de la ciudad. Desde allí la corporación se desplazó a la plaza de La Concepción, donde a las 20:30 horas se encendió un árbol de Navidad de 14 metros de altura, conmemorativo de la que fuera tradicional decoración de la araucaria que dejó de decorarse hace más de 20 años. Cuando se iluminó por primera vez, en 1957, fue considerada por la prensa nacional el árbol natural decorado más alto de España. De nuevo en la plaza de La Concepción, gracias al cariño que le está poniendo el nuevo y joven alcalde Luis Yeray, muchas generaciones de laguneros y visitantes volveremos a recodar ese árbol navideño que inspiró tantos sueños y deseos en nuestra infancia. Si aquel primigenio de 1957 fue denominado «faro de la Navidad», no dudamos que estos árboles, hábilmente ubicados en zonas estratégicas del casco, iluminarán nuevas ilusiones y dejarán otros recuerdos en la memoria de los más jóvenes.  En este entrañable acto también se brindó con pasteles, laguneros, truchas y chocolate a la vieja usanza.

Los actos contaron con la implicación de la Universidad de La Laguna, pues una de los principales objetivos del Grupo de Gobierno es no vivir de espaldas a nuesta más que bicentanaria Universidad. Las tunas de Económicas, Informática y femenina  animaron la noche lagunera cantando las canciones que ya se saben hasta los verodes de la Ciudad y que los laguneros y laguneras han hecho suyas en las celebraciones más importantes, cantándolas a coro. Una noche de ensueño, una noche que hace a la Ciudad grande, hospitalaria y de todos los canarios.

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