La Laguna en otoño: Rincones XIII

Casa Salazar
Quienquiera que seas, párate un momento frente a esta casa.
Fue palacio residencia de los condes del Valle de Salazar, familia noble italiana que como tantos otros vinieron aquí a enriquecer sus ya rebosantes arcas. La fachada es obra de Juan González de Castro Illada. Su sobria y equilibrada traza, de tendencia barroca, hace de esta fachada, en opinión de muchos, la mejor de la arquitectura civil de Canarias. Construida en piedra de cantería sur da pistas del dinero que debió acumular esta familia.
La construcción de la casa-palacio fue iniciada hacia 1629 por Cristóbal Salazar de Frías, quien había llegado a Tenerife a finales del siglo xvi. Las obras fueron continuadas por su hijo Cristóbal Salazar de Frías y Ríos y terminada hacia 1687 por el hijo de este Cristóbal Lázaro Salazar de Frías y Espinosa, primer Conde del Valle de Salazar y marqués de Estremiana.
En 1891 el obispo Ramón Torrijos y Gómez compra la casa-palacio a Esteban Salazar de Frías y Ponte, VIII Conde del Valle de Salazar, convirtiéndolo en sede de la Diócesis.
El palacio posee incoado expediente de declaración como Bien de Interés Cultural en la categoría de Monumento desde 1982, formando parte además del conjunto histórico considerado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco desde 1999.
El 23 de enero de 2006 un incendio arrasó el edificio, quedando prácticamente sólo la fachada de piedra. Tras varios años de restauración y reconstrucción, cuyas obras fueron sufragadas por instituciones públicas, Iglesia, empresas y particulares, el edificio se reinauguró el 19 de junio de 2009.
