La Laguna en diciembre: Tradiciones Navideñas (XI)
Belén de la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Tenerife
El Belén de la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Tenerife perteneció en su origen a Dª Amalia Salazar de Frías Melián, religiosa del Convento de las Catalinas, prima de la Marquesa Concepción Salazar y Chirino (donante de la biblioteca de la RSEAPT y cuyo retrato se encuentra en el Salón de Actos); y que también era familiar de Juan de Salazar, Director de la RSEAPT entre 1839-1841. Este portal se encuadra dentro de los «nacimientos domésticos» de la primera mitad del siglo XX, con características comunes y con otras que lo hacen extraordinario dentro del conjunto.
El Belén de «La Económica», como ya se lo empieza a conocer en la Ciudad, tiene de extraordinario, sin duda, el grupo de figuras , otrora más comunes en casas pudientes y en la actualidad tristemente desaparecidas, de factura local, vestidas con las indumentarias tradicionales y confeccionadas en barro en La Laguna. Este conjnto es una aportación importantísima, dado la escasez de ejemplares de este trabajo artesanal de las primeras décadas del siglo XX.
La gran familia la componen figuras de fabricación artesanal local que representan campesinos tinerfeños ataviados con sus trajes locales. Las mujeres casi siempre acarreando viandas cargadas a la cabeza, o los hombres con sus mantas en diferentes actitudes.
Estas figuras, según publiqué en 1999 en mi libro Tradiciones Navideñas de La Laguna y su Comarca, y más tarde en La Historia del Teatro Leal, son sin duda de doña Candelaria, artesana lagunera, nacida en torno a 1890.
Apodada «Doña Candelaria, la de las figuritas», fue sin ningún género de dudas, quien mejor caracterizó a nuestros campesinos, plasmando con gran precisión sus vestimentas, para lo que recurrió incluso a técnicas de estofado (telas encoladas). De sus manos salieron gran variedad de personajes que, incluso, transgredieron el Belén, siendo puestas a la venta desde principios de los años 20 como souvernir en varios bazares de Santa Cruz, como “El Colón”. En todos los casos eran figuras de arcilla modelada y pintada a mano.
Doña Candelaria vivía en las proximidades de la ermita de San Juan, allí elaboraba sus figuras y, en contadas ocasiones, también allí las vendía, pues la demanda de los bazares solía sobrepasar su capacidad de trabajo. También en su casa daba clases de dibujo, pintura y modelado; una de su alumnas fue doña Concha Sigú, que, dicho sea de paso, no llegó a la altura de su profesora.
PD: La vitrina de caoba donde se expone el Belén, tanto por su factura, estilo y época, así como por la amistad que lo unía con su antigua propietaria, es con toda probabilidad del ebanista lagunero Vicente Gonzaléz-Álvarez Falcón.
