La Laguna en diciembre: Tradiciones Navideñas (X)

Otro clásico regalo de Reyes era el último “Singel” de las canciones de moda que vendía “Calypso” o te lo ganabas coleccionando la letras del interior de las tapas de las botellas de “Mirinda”, y que debíamos aportar para bailar el twist o pop español en los guateques privados, aprovechando para arrimarse a la piba, ya que, en el colegio del Carmen, éramos observados por Sor Felipa o por la monja de turno quién cortaba la música cuando alguna pareja se pasaba de roscas. Quién poseía uno de aquellos Picus o tocadiscos, ¡ligaba casi seguro!

Canciones y artistas como La chica ye-ye, América-América, El Baúl de los Recuerdos, El Submarino amarillo, Ob-La-Di, Ob-La-Da, Venecia, Si yo tuviera una escoba, La mini falda, El Abuelo Víctor, Sugar-Sugar, y conjuntos musicales como los Mustang, Los Sirex, Raphael, Miguel Ríos, Víctor Manuel, Juan Pardo, Ana Belén, Rocío Dúrcal, Marisol, Junior, Manolo Otero, etc., incluso nos volvíamos locos si nos regalaban uno de aquellos discos de promoción de Quina San Clemente que estaba interpretado por la Tuna de Medicina de Madrid. Por supuesto que no podía faltar aunque más caros, los discos de The Beatle, Paúl Anka, Elvis Presley o Cliff Richard.

Para las madres los discos de vinilo de las artistas de la copla Marife de Triana, Juanita Reina; Lola Flores, Antonio Molina, por que, entonces, en aquellos tiempos, las madres cantaban en las casas mientras hacían las labores y era normal escucharlas cantar mientras hacían las camas, la comida o al barrer la puerta de la casa. A los padres era más fácil el regalo, una corbata o un transistor para escuchar los domingos el “Carrusel Deportivo”; paquetes de tabaco 46, Coronas, Record y no faltaban nunca las babuchas y la bata. Eran unos reyes más fáciles, más sencillos y entrañables.

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