La Laguna Ahora por España de Fiesta y celebraciones de septiembre: Dance del Paloteo de Longares, Zaragoza
Dance del Paloteo de Longares: más de tres siglos de tradición al ritmo de los palos
Cada mes de septiembre, la localidad zaragozana de Longares convierte sus calles en escenario de una de las tradiciones más singulares del folclore aragonés: el Dance del Paloteo de Longares. Música, procesión, devoción y el sonido acompasado de los palos se unen en una celebración cuyo origen se remonta al siglo XVII.
Declarado Fiesta de Interés Turístico de Aragón en 2005, el Paloteo constituye uno de los grandes símbolos culturales de Longares. La tradición se celebra en dos fechas especialmente señaladas: el 2 de septiembre, festividad de San Vicente y San Gonzalo, y el 8 de septiembre, día de la Virgen de la Puerta.
Una tradición que nació en 1668
Para conocer el origen del Dance hay que remontarse hasta 1668. Aquel año llegaron a Longares, procedentes de Roma, las reliquias de los mártires San Vicente y San Gonzalo.
Según la tradición conservada en la localidad, los vecinos salieron al camino para recibir las reliquias y, durante el recorrido hasta la iglesia, algunos comenzaron a bailar espontáneamente. Aquel acontecimiento terminó convirtiéndose, con el paso de las generaciones, en una tradición que continúa viva más de tres siglos y medio después.
El Dance fue evolucionando progresivamente. A la danza original se incorporaron elementos que hoy resultan inseparables de la celebración, como los palos, el acompañamiento musical y la indumentaria de los participantes.
El sonido de los palos invade Longares
Uno de los momentos más esperados llega cuando los danzantes acompañan la procesión por las calles de Longares.
Organizados tradicionalmente en grupos de cuatro, ejecutan movimientos coordinados mientras hacen chocar sus característicos palos pintados de rojo y blanco. El sonido repetitivo de los golpes, unido a la música y al movimiento de los participantes, crea una estampa que identifica inmediatamente las fiestas de la localidad.
El recorrido conduce hasta la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción, uno de los edificios monumentales más destacados de Longares.
La participación popular constituye precisamente una de las características más llamativas del Paloteo. Lejos de ser únicamente una representación para espectadores, es una tradición profundamente vinculada a los propios vecinos y transmitida entre generaciones.
De una tradición masculina a una celebración abierta
La historia del Dance también refleja los cambios experimentados por la sociedad de Longares.
Durante años, la participación estuvo reservada a determinados hombres de la localidad, especialmente aquellos que habían cumplido el servicio militar. Esta costumbre comenzó a cambiar en la segunda mitad del siglo XX y, desde 1970, pudieron incorporarse también mujeres y participantes más jóvenes.
Esta apertura permitió ampliar considerablemente la participación y favoreció la transmisión de la tradición a nuevas generaciones, uno de los factores fundamentales para explicar que el Paloteo continúe celebrándose actualmente.
Una tradición que permanece en su pueblo
Otra de las particularidades del Dance del Paloteo es su estrechísima relación con Longares. La tradición se mantiene vinculada al municipio y no suele trasladarse a exhibiciones o concentraciones de dances fuera de la localidad.
Quien quiera contemplarlo en su contexto tradicional debe, por tanto, acercarse a Longares durante sus fiestas.
Esta vinculación con el territorio contribuye a conservar el carácter propio de una celebración que combina elementos religiosos, festivos y folclóricos y que forma parte de la identidad colectiva del municipio.
Mucho más que el Paloteo
La visita durante las fiestas permite además descubrir otros atractivos de Longares y de esta zona de Zaragoza.
Entre ellos destaca la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción, levantada originalmente a finales de la Edad Media y reconocible por su destacada torre. El patrimonio religioso se complementa con el Museo Parroquial.
Longares mantiene también una importante relación con el cultivo de la vid y la elaboración de vino, por lo que una estancia en la localidad puede completarse con el descubrimiento de sus bodegas y viñedos.
Y, como corresponde a una fiesta aragonesa, tampoco falta la gastronomía. Platos como el ternasco de Aragón, la borraja o distintas especialidades tradicionales de la provincia acompañan unas jornadas en las que las calles se llenan de vecinos y visitantes.
Una cita con el folclore aragonés
El reconocimiento como Fiesta de Interés Turístico de Aragón puso de relieve la antigüedad, continuidad y singularidad del Paloteo. Pero su verdadero valor reside en algo más difícil de medir: la capacidad de una comunidad para mantener viva una costumbre nacida hace más de 350 años.
Cada 2 y 8 de septiembre, los palos vuelven a encontrarse, la música acompaña a los danzantes y Longares recupera una tradición transmitida durante generaciones.
Para el visitante es un espectáculo. Para Longares, es parte de su historia.
