La Laguna Ahora por España de fiesta en fiesta: Tradiciones de Cuaresma que sobreviven en España (VI)
Cervera (Lérida), Esparraguera y Olesa (Barcelona) y Ulldecona (Tarragona). Domingos de Cuaresma
Pasiones Catalanas
Las pasiones vivientes son representaciones «vivas» de dramas sacros, representadas por las gentes del lugar. Las más importantes son las «passios» catalanas donde se hacen desde el siglo XVII y en donde se han construido teatros para representarlas. Son en catalán, excepto en Cervera que es la más antigua (siglo XV) y se hace en castellano) con una duración de unas seis horas.
Origen
La Contrarreforma, impulsada por la iglesia católica a partir del Concilio de Trento (1545-1563) hace que el drama sacro pase en la calle. A partir del siglo XVII las representaciones experimentan una gran difusión popular y proliferan muchos textos diferentes, que siguen más o menos las versiones tradicionales. La autoridad eclesiástica, pero, consigue depurar y unificar las diferentes versiones popularizadas y así se llega al texto atribuido a Fray Antoni de San Jerónimo, publicado en Vic en 1773, que en realidad es un tipo de compilación de las diferentes versiones existentes. Este texto, es el que se representó a Esparreguera hasta los años cuarenta.
Durante la postguerra, se empieza a plantear la sustitución del texto utilizado hasta entonces, y se representan de diferentes entre los años 1944-1951 y 1952-1959. Finalmente, el poeta local Ramon Torruella, escribe una nueva versión que se estrena en 1960 y que es la que se representa actualmente, estructurada en dos sesiones (cuatro actos y hasta 37 cuadros).
Descripción
La Pasión de Esparreguera se representa, con algunas variaciones según los años, algunos sábados y todos los domingos y días festivos desde el inicio de la cuaresma hasta la primera semana de mayo, y es mucho más que una celebración teatralitzada de la Pasión, Muerte y Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo. Se trata de un espectáculo teatral de gran magnitud, realizado con unas condiciones técnicas excepcionales y extraordinariamente efectistas, pero además es la puesta en escena de una tradición secular, vivida de una manera muy intensa por la gran cantidad de actores y figurantes, todos amateurs. En muchos casos es una tradición transmitida de padres a hijos; muchos de los actores han empezado a participar, de pequeños, como figurantes, para ir subiendo lugares en el escalafón artístico hasta llegar a los papeles más importantes. Otros colaboradores, quizás no han salido nunca a la escena, pero se encuentran igualmente vinculados en esta gran fiesta desde los lugares de responsabilidad técnica: escenografía, tramoya, trucaje, iluminación, o en cualquier otra tarea de apoyo.
La representación, se divide en cuatro actos, y (actualmente, ya que puede variar cada temporada) en 37 cuadros. Tiene dos partes principales, la primera (encuadra los dos primeros actos) trata de la vida pública de Jesús, y la segunda (tercer y cuarto acto), de su pasión, muerte y resurrección. Tradicionalmente, se representa la primera parte por la mañana, y la segunda por la tarde.
