La Laguna Ahora por España de fiesta en fiesta: La Bajada de la Bruja Vidángoz-Bidankoze, Navarra
La bruja Maruxa baja, montada en su escoba, desde El Castillo hasta Lizarena, para dar inicio a las fiestas del pueblo, en el acto que se conoce como “la bajada de la Bruja”
Durante todas las fiestas, permanecerá encima del puente de Rakax, a la entrada del pueblo, como icono festivo de la localidad y, el último día de fiestas, hará el mismo recorrido en sentido contrario, el cual se conoce como “la subida de la Bruja”.
Un poco antes de la medianoche
la megafonía convoca a propios y extraños a reunirse a la entrada del pueblo. La gente va colocándose alrededor de la pila de leña, dispuesta en medio de la plaza Sanchena.
A las 12 se apaga el alumbrado eléctrico y es el cielo, generalmente estrellado, el que capta la atención de todas las miradas. El sonido de un cuerno ayuda a que se haga el silencio humano, que da paso al diálogo entre dos txalapartas. El ambiente está servido.
Comienza la función
Una luz se mueve en la punta de Lapitxorronga, para convocar a brujas y brujos de los alrededores. A su llamada, acudirán por tres caminos distintos, a la trasera de la ermita S. Miguel, donde se juntarán en torno a una pequeña hoguera, toda la comitiva que recibirá a Maruxa.
Cada cual portando una antorcha encendida emprenden lentamente la bajada al pueblo. Una de estas antorchas encenderá la hoguera mayor, cuyo fuego ampliará el círculo de asistentes, dejando espacio para el primer baile de la noche.
Desde la megafonía, con el nuevo escenario y el público preparados, se escuchará un pregón que da la bienvenida a las personas asistentes, y por supuesto, a Maruxa, que inicia su descenso por el aire, montada en su escoba iluminada por bengalas en los dos extremos.
El grupo de brujas y brujos van en busca de Maruxa, que a pie se acerca a la hoguera mayor, donde ella encenderá la mecha del cohete que marca el inicio oficial de las fiestas. A continuación, las primeras notas de una “Sorgin dantza” (baile de brujes) alinean a la brujería en dos círculos en torno al fuego para bailar en honor de Maruxa.
Finalmente, vuelve a sonar la música y brujas y brujos, en una muestra de exaltación de la alegría, bailan alrededor de la hoguera animando al público a unirse a su gozo, para posteriormente, desplazarse en pasacalles hacia la plaza de Vidángoz/Bidankoze.
