La Laguna Ahora por España de fiesta en fiesta: Danza de los Zancos – Anguiano (La Rioja)
La Danza de los Zancos, declarada Fiesta de Interés Turístico Nacional, se lleva a cabo todos los años del 21 al 23 de Julio. Es el momento más importante de las Fiestas en honor a Santa María Magdalena. Durante este curioso y ancestral rito, ocho jóvenes descienden montados en zancos de unos 50cm. de altura dando giros sobre ellos mismos por una cuesta de declive peligroso.
El acto se realiza dos veces al año con motivo de la fiesta y el traslado de la patrona del lugar, siendo el último fin de semana de septiembre (sábado y domingo) la segunda vez, cuando la imagen de la santa es devuelta a su ermita donde permanecerá durante el invierno.
La Danza de los Zancos es un claro cambio de ritos populares, que nada tenían que ver con lo religioso, hacia una fiesta devota en honor a Santa María Magdalena: los danzadores le dedican su danza.
Origen
Los zancos no surgieron como un juego, tenían ya un uso práctico en la antigüedad. Servían para atravesar los pantanos, para vigilar los rebaños y también eran utilizados en algunos rituales del antiguo Egipto, así como en ritos y danzas de numerosos pueblos primitivos, sobre todo africanos.
En La Rioja, los zancos eran usados en la zona del alto Oja para recorrer zonas húmedas o en época de nevadas. Los orígenes de la danza son remotos. Existen documentos que confirman la existencia de la fiesta desde 1603, aunque se piensa que es de origen precristiano.
Algunos de los danzadores más viejos cuentan que la danza en sí no ha cambiado. Sigue realizándose con el mismo fin y por lo tanto es la misma que la de sus tiempos. Se sigue danzando, como hace ya muchos, muchos años, «tres días por la Magdalena y dos por Gracias».
Cuentan que originalmente la bajada en zancos era un ritual por medio del cual los jóvenes del pueblo mostraban su madurez, un rito de iniciación.
Celebración
Tras una misa, los danzadores acompañan a la imagen de la Magdalena en su procesión, junto con música de dos dulzainas y un tamboril.
Comienzan en la plaza de la Obra, frente a la iglesia de San Andrés, danzando delante de la imagen de la virgen.
El baile va seguido por la corta pero no por ello menos peligrosa y espectacular bajada,(girando sobre sí mismos sobre los zancos), de las siete escaleras principales de acceso a dicha plaza.
Llegan a la calle Alta, para dirigirse, al son de la música, hacia la estrecha cuesta de 58 metros denominada «Cuesta de los danzadores», de la que descenderán 40 metros con una pendiente de casi un 20%, al sonido de una música llamada el «Agudo».
Por ella irán de uno en uno, girando mientras tocan las castañuelas (de madera de boj denominadas «bujo») hasta la plaza, donde se encuentra la gente, denominada «el colchón», que frena su caída.
