La Laguna Ahora de fiesta en fiesta: Las Aguedas en Corrales del Vino Zamora

«Mira los mozos,
míralos bien,
casarse quieren,
no saben con quién».

Bailando la Jota de Moraleja, decenas de águedas de este pueblo comenzaban cada año la tradicional pedida de la miaja que siempre realizan la víspera del 5 de febrero, cuando se conmemora a la virgen y mártir que nació en Catania (Sicilia) en el año 230.

Ya el día 5 a partir de las doce y media, tiene lugar la misa y la procesión, además del cambio de varas que las mayordomas de este año entregarán a las siguientes seis compañeras. «Normalmente suelen ser voluntarias».Cada año engalanadas para la ocasión centenares de mujeres de la comarca del Vino que al igual que las de Moraleja honran a su patrona. «Que Dios te conserve las tetas», era uno de los deseos que las pícaras águedas regalaban a todos aquellos que aportaban su miaja, recordando el martirio de la italiana a manos del gobernador Quinciano, tras verse rechazado en su persecución amorosa. Mandiles, manteos y rodaos rojos, verdes, amarillos y negros, camisas y pañuelos de Manila se movían sin cesar al ritmo de las maniquís que no paraban de bailar las piezas que las charangas populares tocaban a lo largo de todo el día. Los vistosos pasacalles animaban al personal a sumarse a la fiesta sobre todo a partir del mediodía cuando el frío amainaba.

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