La inteligencia artificial avanza, pero no todos avanzamos al mismo ritmo: asociaciones de Tenerife trabajan para que nadie quede atrás

Mientras la sociedad acelera su transformación digital, todavía hay personas que dependen de familiares para realizar trámites básicos con la Administración
Hablamos cada día de inteligencia artificial, automatización y nuevas tecnologías capaces de transformar nuestra forma de trabajar, comunicarnos y relacionarnos, pero ese avance convive con otra realidad mucho menos visible: personas que todavía necesitan pedir ayuda a un hijo, una hija u otro familiar para realizar gestiones con la Administración por Internet.
Esa realidad quedó patente durante el taller “Administración electrónica paso a paso”, impartido por la Asociación Cultural Maguacan a integrantes de AFITEN Asociación de Fibromialgia y Fatiga Crónica de Tenerife, en su sede de San Cristóbal de La Laguna.
En las primeras conversaciones de la jornada, algunas asistentes explicaron que no disponían de sistemas de identificación electrónica, mientras que otras, aun teniéndolos, reconocieron que habitualmente dependen de familiares para poder utilizarlos o completar determinadas gestiones.
Detrás de una situación aparentemente cotidiana existe un reto social de mayor dimensión: la digitalización solo supone un avance real cuando las personas pueden beneficiarse de ella con autonomía.
Una brecha que se hace más visible cuanto más rápido avanza la tecnología
La llegada de nuevas herramientas digitales está acelerando una transformación que afecta prácticamente a todos los ámbitos de la vida. Sin embargo, mientras una parte de la sociedad incorpora soluciones cada vez más avanzadas, otra continúa encontrando dificultades en procesos mucho más básicos.
Acceder correctamente a una sede oficial, identificarse, consultar una notificación o completar un trámite pueden convertirse en barreras importantes para quienes no han tenido oportunidad de adquirir esas competencias.
Por eso, la alfabetización digital sigue siendo una cuestión de inclusión social.
El taller desarrollado por Maguacan parte precisamente de estas situaciones reales y propone un aprendizaje práctico: conocer cómo funciona la Administración electrónica, qué gestiones pueden realizarse por Internet y cómo hacerlo con seguridad.
Aprender para no depender de otros
Uno de los objetivos centrales de la actividad no fue únicamente enseñar procedimientos, sino reducir la dependencia de terceras personas en gestiones que afectan directamente a la vida cotidiana.
Durante la sesión se trabajó con los diferentes sistemas de identificación disponibles ante las administraciones públicas, entre ellos Cl@ve, el certificado digital y el DNI electrónico, así como con ejemplos reales de trámites administrativos. También se abordó el uso de Mi Carpeta Ciudadana, desde donde una persona puede consultar información procedente de distintas administraciones, como expedientes, notificaciones, comunicaciones, documentos o citas.
El planteamiento responde a una idea sencilla: que una persona pueda hacer por sí misma mañana aquello para lo que hoy necesita pedir ayuda.
Asociaciones que siguen acompañando cuando cambia la sociedad
En esta tarea tienen un papel especialmente relevante las entidades sociales que trabajan directamente con personas que pueden encontrar mayores dificultades ante los cambios tecnológicos.
AFITEN desarrolla una labor continuada de apoyo, orientación e información a personas afectadas por fibromialgia y fatiga crónica y a sus familias, incorporando entre sus actividades acciones formativas y talleres.
La colaboración con la Asociación Cultural Maguacan permite extender ese acompañamiento también al ámbito digital, cada vez más presente en la relación entre ciudadanía y administraciones públicas.
Porque la transformación tecnológica no consiste únicamente en crear nuevas herramientas. También implica garantizar que las personas tengan los conocimientos y la confianza necesarios para utilizarlas.
La seguridad también forma parte de la autonomía digital
La formación prestó especial atención a la seguridad, abordando pautas como verificar que una página es oficial, desconfiar de mensajes urgentes, no compartir códigos personales y evitar confirmar accesos no solicitados.
También se recordó que determinados datos sensibles, como contraseñas, códigos recibidos por SMS o archivos de identificación digital, no deben compartirse con terceros.
Aprender a utilizar estos servicios implica, por tanto, no solo saber completar una gestión, sino hacerlo de forma independiente y segura.
Que la innovación no deje a nadie detrás
El taller forma parte de Puentes Digitales, proyecto de la Asociación Cultural Maguacan orientado a acercar conocimientos digitales a la ciudadanía mediante una formación práctica y comprensible.
Frente al rápido avance tecnológico, iniciativas de este tipo ponen el foco en una cuestión esencial: la verdadera transformación digital no puede medirse únicamente por la tecnología disponible, sino también por la capacidad de las personas para utilizarla sin depender de otros.
Mientras la inteligencia artificial abre nuevas posibilidades, asociaciones como AFITEN y Maguacan continúan trabajando sobre el terreno para que quienes necesitan más acompañamiento también formen parte de esa transformación.
Porque avanzar tecnológicamente también significa asegurarnos de que nadie se quede atrás.
