La imagen de la Virgen Milagrosa regresa al culto en San Benito, por Julio Torres

Afirma Alejandro Cioranescu que una imagen de La Milagrosa fue adquirida en 1915 con limosnas de los vecinos del barrio lagunero de San Benito. En 1923 hallé referencia a una “devota función” en su honor, que “predica muy bien el beneficiado Sr. Pagan”. Sin embargo, en mi libro “San Benito Abad, abogado y protector”[1] documento que una imagen de la Virgen Milagrosa fue adquirida por suscripción, y que llegó a la ermita de san Benito en cumplimento de una promesa por el regreso de Marruecos de los soldados del batallón expedicionario del Regimiento de Infantería Tenerife número 64.  Hasta más de la mitad del siglo XX esta Virgen Milagrosa contó con gran devoción en San Benito. Las fiestas en su honor tenían lugar durante los días 5 y 6 (incluso 7) de mayo, mes mariano por excelencia. Además de los actos religiosos (función religiosa en la víspera y en su día, y procesión), había quema de fuegos artificiales y verbena en la plaza de San Benito…

Como ya hace algunos días anunciamos, esta noche darán comienzo en la ermita de San Benito las fiestas de la Milagrosa, celebrándose en la mencionada iglesia varios cultos religiosos y sermón, a cargo del canónigo de esta Catedral, don Eutimio Rojas de Vera. Mañana, domingo, a las ocho y media de la mañana, habrá misa rezada a la que asistirá la tropa de Exploradores de esta ciudad. A las diez, función religiosa. A las 6 de la tarde, procesión de la Milagrosa, que recorrerá las calles de Marqués de Celada, Obispo Rey Redondo, plaza de la Catedral y calle de San Agustín, hasta San Benito, quemándose a la entrada gran variedad de fuegos artificiales. De nueve a las once, verbena en la plaza de San Benito, amenizada por la Banda municipal, quemándose al final varias piezas de fuego.

Las fiestas de 1934 duraron tres días, con predicación del magistral  de  Tenerife,  Heraclio  Sánchez  Rodríguez, en la función principal del 6 de mayo. Durante los años 40 consta “rezo del santo rosario en honor de la Milagrosa que se venera en esta ermita”.

Cuando Cioranescu escribió su Guía, en 1965, señaló que su altar estaba “a la derecha (…) y más cerca de la puerta”. También recoge esta disposición Mª Jesús Riquelme en su estudio de la ermita de 1982. Yo recuerdo este altar de madera, decorado con lo que se denomina “acabado falso en mármol”. Pero desapareció en la última reforma de la ermita de 1992, y con él la imagen de La Milagrosa…o eso creía.

Porque la buena noticia es que la feligresía de San Benito ha puesto de nuevo al culto esta imagen de la Milagrosa, al menos durante la Navidad de 2020. Me gusta pensar que mi investigación ha tenido algo que ver en esta recuperación.

Enhorabuena a los vecinos de San Benito por esta acertada recuperación de una imagen, que es también recuperar retazos de su Historia. Es una prueba más de cómo los feligreses miman y cuidad de su ermita.

[1] Volumen IV de la colección de Retazos de Historia, de la Biblioteca Lagunera de Bolsillo (pp. 73-78).

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