LA FIESTA DE LA NAVIDAD Villancicos canarios (I). Por Carlos García
Foto de portada: Encuentro Tradiciones Navideñas La Laguna 2014.
La Navidad en la poesía y el costumbrismo de nuestro archipiélago no es muy antigua, por razones obvias de historia, aunque tiene algunos siglos de existencia.
Decía Bethencourt Alfonso que “en el primer tercio del siglo pasado aún abundaban romances de asuntos guanches, así como los dedicados a las Vírgenes de Candelaria, del Socorro y de Abona, y los villancicos que se cantaban por pascuas, por lo que eran llamados “pascuas o divinos”, en que la letra y música tenían un marcado sabor guanchinesco, hasta en sus manifestaciones de profunda fe cristiana…”.
Las primeras referencias eruditas aparecen en escritores como Bartolomé Cairasco de Figueroa, Manuel Alvarez de los Reyes, Fray Andrés de Abreu y Fray Marcos de Alayón, abarcando un periodo que va desde el siglo XVI al XVIII.
Entre éstas recordar a “Loas por la noche de Navidad” o “Juguete de la Adoración de los Pastores”, publicados por María Rosa Alonso donde se patentiza el sentido eminentemente pastoril de la Navidad:
A Belén van los pastores
Porque dicen que allá está
Tiritando en un pesebre
El que es todo Majestad
Perdona mi niño tierno
Que venía a perdonar
Las manzanas que comieron
Que me pasaré a La Guancha
Y te traeré cuatro cestos
Ahora lo que me asusta
Es que no me crezca el guarguero
Con alguna manzanilla
Que tenga algún palmo y medio.
