Fotos y poemas, A la Virgen de Candelaria. Rosa María Ruiz Alonso

Desde La Laguna Ahora Felicidades a las Candelarias y a las Chaxiraxis por su onomástica
La Iglesia universal festeja hoy, jueves, la festividad de la Virgen de Candelaria. El calendario o santoral católico reserva el 2 de febrero para recordar el pasaje bíblico de la presentación del Niño Jesús en el templo de Jerusalén y la purificación de la Virgen María después del parto, para cumplir la prescripción de la Ley del Antiguo Testamento. Es la fiesta litúrgica de la Patrona General de Canarias, la Virgen de Candelaria.
Sirva esta nota para recordar a muchas Candelarias que viven y a otras de las que solo nos queda el recuerdo en un día tan señalado como es la onomástica de la Patrona del Archipiélago.
Desde La Laguna Ahora, felicitamos del mismo modo a todas las Lalas, Lalys, Yayas, Candes… Y como es natural, reiteramos nuestra más sinceras felicitaciones a todas las Candelarias que en nuestras islas son legión.
Chaxiraxi, es el nombre guanche de una diosa aborigen, que significa en castellano Madre del Sol, Señora del Mundo, La que sostiene el Firmamento y Princesa de Gran Bondad. Es el nombre que recibe entre 1392 y 1401 la imagen de la Virgen de Candelaria aparecida ese año en las playas de Chimisay en Güímar, en la isla de Tenerife (Canarias, España).
Para todas este bello poema de Rosa María Ruiz Alonso:
A LA VIRGEN DE CANDELARIA
Santa María de Candelaria,
Virgen, Patrona tan Singular,
de este Archipiélago de Canarias,
con siete islas y un ancho mar.
Tu templo cumple cincuenta años,
en él se acunan piedad y fe,
de peregrinos de todo el Orbe,
con oraciones y con plegarias,
que se arrodillan ante tus pies.
Todo el ambiente Dios engalana:
el Teide altivo de nívea faz,
los campos verdes con mil cascadas,
flores de almendro, y de azahar.
Con sus promesas y peticiones
las romerías llegan a Ti,
buscando amparo con tu consuelo
entre sus cantos y frenesí.
Desde muy lejos venimos, Madre,
para aclamarte tu gran bondad,
tu gran belleza, tu gran dulzura,
que nos anuncian la Eternidad.
Portan tus manos fuego y ternura,
la antorcha viva y al Niño Dios.
Que alumbren ellos nuestra andadura
de la esperanza, de la ilusión.
Que el amor siempre reine en el Mundo,
que el egoísmo termine ya,
que con el brillo de esa gran vela,
fuljan radiantes justicia y paz.
