Fotos, coplas y poemas laguneros. “A Buenaventura Bonnet y Reverón” (y V). Manuel Verdugo Bartlett

Dácil o Dacila es el nombre de una aborigen guanche de la isla de Tenerife, hija del rey o mencey Bencomo durante la conquista europea de las islas Canarias en el siglo xv.
Se trata de una de las protagonistas del poema épico Antigüedades de las Islas Afortunadas de Antonio de Viana, publicado en 1604, estando considerada por los historiadores modernos como un personaje ficticio.
D Á C I L
GONZALO del Castillo, mozo apuesto y valiente,
descubrió esta flor bella del jardín tinerfeño:
fué en un bosque de Aguere; cual princesa de ensueño
inclinábase Dácil al borde de una fuente.
El Amor, que acechaba, surgió súbitamente;
de sus vidas dispares se hizo rey, se hizo dueño,
y fundió dos dibujos en un solo diseño:
dos arroyos formaron una sola corriente…
Así, Dácil, tú fuiste orgullo de esta tierra
y agüero venturoso de paz en plena guerra:
se plasma en tu figura un símbolo profundo
que el remoto pasado con lo presente enlaza…
Tú apareces ungida por el amor fecundo,
como turquesa, molde para la nueva raza.
