Fotos, coplas y poemas a las fiestas de otoño (XXV)

Por el laberinto

En un lecho, postrado y dolorido,
gritó a la muerte con angustia: ¡Espera!»
Vió la orilla del mar desconocido,
la tenebrosa, la fatal ribera …

Borrose tal visión. Convaleciente,
ávido, inquieto, reanudó el camino
con ansia de vivir intensamente,
con locas ansias de gozar sin tino.

Hoy, recorriendo el laberinto humano,
entre la inmensa multitud se advierte
un espíritu enfermo en cuerpo sano
que anhelando salir llama a la muerte.

Manuel Verdugo Bartlett

También te podría gustar...