Fotos, coplas y poemas a La Laguna en otoño:»Las eternas tiítas». Francisco Izquierdo

Las eternas tiítas

Quién no venera, en dulce añoro, a estas figuras
de mantilla, antiparras y ronco taconeo
hijas de la pimienta suave del cuchicheo
las eternas tiítas, solteronas y oscuras

Nunca izó sus bengalas de fiebre y de locuras
sobre esta aspaventosa carne muerta el deseo.

Tragadoras terribles de hostias. El manteo,
Ellas, la letanía , todo era cosa de curas.

Era Doña Verónica una de estas Señoras
De crochet en las manos las horas y las horas.
Con mis absurdas risas la llevaba el demonio.

En las vigas del techo del comedor, colgaban
racimos de mazorcas. Los muebles rebrillaban.
Bajo un fanal casero reía un San Antonio.

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