Fotos, coplas, poemas y villancicos como antesala de la Navidad canaria (XII)

En La Laguna aun se recuerda aquel zahiriente epigrama de vuestros antepasados sobre las campanas de mi barrio, que tanto regocijaba y divertía a los corros infantiles de la calle de la Empedrada:

 

“Las campanas de abajo

son las calderas,

donde calientan agua

las panaderas.”

 

Y el aire de orgullo con que después añadían:

“Las campanas de arriba

son los clarines,

conque cantan y bailan

los serafines.”

 

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