Fiestas de enero: «San Antón» o «San Antonio de Enero» y su patronazgo sobre los animales

El patronazgo lo ejerce sobre todos los animales, pero de una manera especial sobre los cerdos y las gallinas, base, como ya dijimos de la economía ganadera campesina. En El Bierzo, cuando uno de estos animales enfermaba, se le encomendaba al santo, y cuando sanaba -el 17 de enero-, se le ofrecía al patrono, huevos si había sido una gallina, o un lacón si el sanado era un cerdo.
En algunos pueblos de la tierra llana leonesa le está dedicada especialmente «La rana de San Antonio». Es creencia muy arraigada en estos lugares que si alguien mata a uno de estos batracios, el santo le castigará, enfermando uno de sus cerdos, o incluso muriéndose. Esta rana, por la cantidad de insectos y caracoles que come, es muy beneficiosa para la agricultura, y así las creencias populares tienden a preservarla dándole un carácter sagrado.
Además de patrono, San Antonio, es guardián de los animales, y como talles protege siempre. Se cuenta en Fornela (León) que unos pastores que cuidaban unas cabras en el monte, se quedaron dormidos; como las cabras se acercaran a unos riscos y corriesen peligro de despeñarse, se apareció San Antón y las apartó del peligro. Los pastores no se dieron cuenta del hecho.
Las invocaciones a San Anton/io, las oraciones y pláticas donde se nombra a este/os santo/s son abundantes y se utilizan a modo de conjuros para curar a los animales y preservarlos de las desgracias.
En Los Montes de la Ermita (León), pueblo donde tuve la suerte de hablar con sus dos últimos moradores, un mes antes de abandonarlo definitivamente, recogí esta oración empleada contra la hinchazón de las cabras y ovejas: «Cuando una cabra se hincha, supongamos, porque ha comido algo que no le fue bien, una persona le pasa las manos por debajo de la barriga y le frota bien y dice:
¿Quién te embazó
te embacé yo?
que te desembace San Antón
que puede más que yo».
En otras partes .de la misma comarca leonesa del Bierzo, cuando los pastores salen con las ovejas y las cabras, alguien que queda en casa y que tiene poder para hacerlo, las arresponsa contra el lobo, para lo cual reza devotamente el «Responsorio de San Antonio de Padua». Este responsorio, tiene mucha aplicación para el cuidado de los ganados en El Bierzo, en La Cabrera, y en general en toda la montaña leonesa, si bien hay que decir que falta un estudio profundo sobre la extensión y aplicación del mismo, puesto que mientras en algunos pueblos del Bierzo, por ejemplo, el responsorio sirve contra el lobo y los males del ganado, en algunas aldeas vecinas sólo se aplica para encontrar algo perdido, como se hace en la Tierra llana, teniendo para los males del ganado otra serie de conjuros y prácticas de medicina popular.
Era muy común en El Bierzo, lo mismo que en la cercana Galicia, la costumbre de que cuando el lobo llevaba una oveja, el pastor, de rodillas, rezaba la oración de San Antonio y entonces el lobo abandonaba su presa. En Losada del Bierzo recogí este testimonio»…cuando el lobo te llevaba la oveja, echabas la oración a San Antonio y entonces el lobo la dejaba…». A mi pregunta: -¿Entonces, la oración era milagrosa, y si la rezaban el lobo no les llevaba nunca las ovejas ? Me respondió: » …bueno eso decían, a veces echabas la oración y con todo y con eso el lobo llevaba la oveja, entonces decían: La oración fue buena, pero también los lobos tienen horas para comer…». Dentro del Bierzo mismo, cuando un animal se perdía, una persona del pueblo tenida por capacitada para ello, rezaba la oración de San Antonio; si se confundía, era que el animal había sido comido por los lobos, pero si no se confundía, el animal aparecería sin daño alguno, aunque pasasen varios días.
Además del responso conocido, en San Martín de Moreda (León) decían este otro responsorio, bastante ininteligible por cierto, y falto de base histórica:
San Antonio de Padua
en Portugal naciste
en el calvario aprendiste
por el Hijo de Dios lo hago
tres veces te llamo,
Antonio, Antonio, Antonio,
por Dios te lo pido
por Dios te lo encargo
que me guardes mis ganados
de zorra, de lobo y de todas
las sabandijas del mundo
Gloria al Padre, Gloria al Hijo
Gloria al Espíritu Santo.
Y en otros pueblos del Bierzo, la jaculatoria más común es:
San Antonio Bendito
guárdame el cabrito.
