Evidencias del tsunami de 1755 en Lanzarote
Un estudio de depósitos de bloques de basaltos en la isla revela este dato
Recientemente se ha publicado en la prestigiosa revista Earth Surface Processes and Landforms un artículo en el que participa la conservadora de Paleontología-Geología del MUNA, Esther Martín González. El trabajo titulado “An extreme wave evento in Timanfaya National Park: posible first geological evidence of the 1755 Lisbon tsunami in Lanzarote, Canary Islands” está liderado por la geóloga del Instituto Geológico y Minero de España (IGME-CSIC) Inés Galindo. Participan también la profesora de la Universidad de La Laguna Carmen Romero; las también investigadoras del IGME-CSIC, Nieves Sánchez y Juana Vegas; y el catedrático de la UNED, Javier Lario.
En este trabajo se hace un análisis exhaustivo de dos depósitos de bloques de basaltos que se encuentran en el litoral del Parque Nacional de Timanfaya, concretamente en dos zonas, la Laja del Cochino y la Punta del Volcán Nuevo. En la primera área los bloques están depositados sobre las coladas volcánicas de la erupción de 1730-36, mientras que en el segundo caso se encuentran bajo una colada datada en 1824. El estudio de estos depósitos indica que su formación está relacionada con un evento de alta energía, por lo que los autores proponen que estos depósitos constituyen la primera evidencia sedimentaria del tsunami de 1755, más conocido como el tsunami de Lisboa, en Canarias. De este evento si se tienen evidencias escritas de su afección a las islas.

