España en agosto va de fiesta en fiesta: Real Feria y las Fiestas de San Agustín, patrono de Linares
Entre el 27 de agosto y el 1 de septiembre tienen lugar la Real Feria y las Fiestas de San Agustín, patrono de Linares
Las fiestas tienen su origen en la feria de ganado que concede el rey Felipe V de España a Linares, en el año 1734, y tradicionalmente se han hecho coincidir con la festividad del santo. Inicialmente la feria se desarrollaba en la Plaza del Ayuntamiento y posteriormente fue cambiando de ubicación, en el Paseo de Linarejos y en las inmediaciones de la Estación de Madrid; actualmente la fiesta tiene lugar en el Recinto Ferial del Pisar.
La Real Feria y las Fiestas de San Agustín tienen lugar después de los numerosos actos programados a lo largo del mes de agosto en el llamado “Pórtico de Feria”, tales como torneos deportivos, exhibiciones, conciertos y el famoso Concurso Nacional de Tarantas que tiene su origen en la actividad minera de los yacimientos linarenses.
Las celebraciones comienzan cada año en la noche del 27 de Agosto, con el pregón oficial de las fiestas y el encendido del alumbrado. Una vez el recinto ferial se viste de luces, se termina el pregón con un espectáculo de fuegos artificiales. Unas horas antes, por las calles de la ciudad se celebra una cabalgata infantil para el disfrute de los más pequeños, con personajes animados, carrozas, animadores y música.
La mañana del 28 de Agosto se celebra una misa solemne en honor al patrono San Agustín, en la parroquia que lleva su nombre.
Linarenses y visitantes se encuentran en las numerosas casetas instaladas en el Parque del Pisar donde se celebran numerosas actividades musicales, teatrales, deportivas etc… además de eventos eventos específicos para niños. Y muchos trajes regionales o de flamenco, un bonito espectáculo lleno de colorido.
Además, durante estos días se celebra la Exposición de Minerales en el recinto accesible del Centro de Interpretación del Paisaje Minero, situado en el antiguo muelle de carga de la Estación de Madrid, junto al Paseo de Linarejos. Con esta exposición se conmemora la gran historia minera de la ciudad y se pone en valor todo el patrimonio minero que posee Linares (un centro minero importante del sur de España).
Durante la feria tienen lugar también los tradicionales festejos taurinos en el Coso de Santa Margarita, famoso por presenciar los últimos capotazos del insigne torero Manolete.
Es una fiesta muy popular en toda la provincia de Jaén que además, al celebrarse en los últimos días de verano, permite disfrutar de un calorcito menos sofocante. Las calles de Linares, perfumadas de jazmín y adornadas con farolillos de colores, cobran vida para acoger a todo aquel que desee vivir su Feria y una gran gama de productos gastronómicos elaborados con aceite, el “oro líquido” que emana de sus tierras desde tiempos inmemoriales, pone la guinda a lo que con certeza serán unos días inolvidables.
Y es que ya lo decía Antonio Machado en sus poemas dedicados a estas tierras jienenses:
¡El campo andaluz, peinado por el sol canicular, de loma en loma rayado de olivar y de olivar!.
El prestigioso Concurso Nacional de Tarantas “Ciudad de Linares” se celebra durante la semana previa y reúne a las primeras figuras del cante en la ciudad. Además, la feria taurina es una de la más importantes y conocidas en el panorama nacional. Su ruedo guarda tardes memorables para la fiesta de los toros, como la tarde del 28 de Agosto de 1947 en la que el gran diestro Manuel Rodríguez “Manolete” fue herido de muerte.
Un poco de historia de Linares
Está situada en el noroeste de la provincia de Jaén, entre el sector oriental de Sierra Morena y la parte alta de la depresión del río Guadalquivir, por lo que se pueden apreciar dos zonas bien diferenciadas: la sierra y la campiña. Tiene una situación privilegiada por ser encrucijada de caminos y por su riqueza agrícola, pecuaria y minera.
Linares es la capital de la comarca de Sierra Morena, ocupando su municipio el 14% de su extensión y sumando el 58% de su población total. Actualmente es una ciudad que se caracteriza por una clara vocación al comercio al haber desaparecido la totalidad de la industria de extracción minera con el cierre de todas las minas durante el final del siglo XX.
La antigua ciudad íbero-romana de Cástulo, situada a 5 kilómetros de Linares, en el margen derecho del río de Guadalimar, fue en la antigüedad una de las ciudades más importantes de la Península Ibérica, gracias a su posición estratégica y a sus minas de plomo y plata.
Las pruebas más tempranas del enclave se remontan a la Prehistoria.Desde el Primer Milenio a. C, Cástulo explotó sus recursos metalúrgicos y su riqueza minera fue un reclamo para los pueblos tartessos, griegos, fenicios, cartagineses, romanos visigodos y árabes. De todos ellos se han encontrado vestigios arqueológicos en la zona.
Su estratégica situación y su riqueza, tanto minera como agrícola, hicieron de Cástulo el núcleo más importante de la Oretania, siendo objeto de disputas entre romanos y cartagineses. Es por ello que, para asegurarse el control de los principales emplazamientos mineros, el general cartaginés Aníbal tomase por esposa a la princesa íbera Himilce (nacida en Cástulo), pero sin éxito, ya que los cartagineses fueron vencidos.
Los romanos engrandecerán esta ciudad mediante todo tipo de privilegios, (como el de continuar acuñando moneda propia), convirtiendo a Cástulo en una urbe con infraestructuras de primera índole como termas, aljibes y hasta un foro y un anfiteatro.
La riqueza de Cástulo era tal, que cronistas de la talla de Estrabón, Polibio, Plinio el Viejo o Tito Livio hablan de ella en sus escritos.
Sin embargo su esplendor comenzó a apagarse. La explotación minera que tanta importancia daba a Cástulo se resiente con la decadencia romana, a partir del siglo III d.C. Además en la época visigoda la sede Episcopal se traslada de Cástulo a Baeza (Beatia) y es escenario de luchas en época musulmana, con el desgaste que esto supone.
En 1350, Fernando IV, adscribe esta antigua ciudad al término municipal de Linares, a quien ha correspondido desde entonces.
Actualmente, la ciudad íbero-romana de Cástulo ostenta la categoría de Conjunto Arqueológico. Del mismo modo, cuenta con un museo monográfico dedicado a conservar y difundir su pasado histórico, el Museo Arqueológico de Linares, ubicado en el Palacio Dávalos Biedma.
