El secretario de Estado de Seguridad reitera ante Naciones Unidas el apoyo del Gobierno de España a la creación un Tribunal Internacional Contra el Terrorismo

El secretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez, ha intervenido en la Conferencia para la Prevención del Extremismo Violento, que se ha desarrollado en la sede de Naciones Unidas en Ginebra (Suiza) bajo la presidencia del secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, y del ministro de Asuntos Exteriores de Suiza, Didier Burkhalder.
A este foro internacional también han asistido, entre otros, el secretario general de Naciones Unidas para Siria, Staffan de Mistura, y el alto comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Zeid Ra’ad Al Hussein.
Los representantes internacionales han debatido el Plan de Acción presentado el pasado mes de febrero por el secretario general de Naciones Unidas ante la revisión de la Estrategia Global contra el Terrorismo de Naciones Unidas, que se realizará el próximo mes de junio.
El secretario de Estado de Seguridad ha abierto su intervención en esta reunión de alto nivel expresando el agradecimiento del Gobierno de España por la «oportunidad de debatir e intercambiar experiencias para profundizar en la prevención de las causas que conducen al extremismo violento. España -ha dicho- manifiesta su apoyo al Plan de Acción del secretario general de Naciones Unidas porque presenta unas propuestas potencialmente positivas para dotarnos de un marco global en la prevención del extremismo violento».
Tras recordar que España cuenta con una larga experiencia en la lucha contra el terrorismo y subrayar los riesgos de la amenaza del extremismo violento, Martínez ha afirmado que nuestro país cuenta desde 2012 con una Estrategia Integral Contra el Terrorismo Internacional -en sintonía con la Estrategia Global de Naciones Unidas- y que en 2015 fue aprobado el Plan Estratégico Nacional contra la Radicalización Violenta, que contempla acciones multidisciplinares alineadas con el Plan de Acción del secretario general de Naciones Unidas.
Asimismo, ha destacado el Pacto de Estado contra el terrorismo yihadista, con el que se manifiesta «nuestro compromiso democrático con los derechos de los ciudadanos y nuestro reconocimiento moral y permanente a las víctimas del terrorismo». Igualmente, ha resaltado que, en aplicación de la Resolución 2178 del Consejo de Seguridad, «hemos reformado nuestra normativa y organizamos en julio de 2015 una reunión que llevó al Comité Contra el Terrorismo a adoptar los Principios Rectores de Madrid sobre los modos de frenar el flujo de combatientes terroristas extranjeros».
Sobre este último asunto, el secretario de Estado de Seguridad ha señalado que «en España tenemos identificados alrededor de unos 160 de estos terroristas extranjeros y hemos desarrollado, desde los atentados de Madrid del 11 de marzo de 2004, un total de 169 operaciones en las que se han detenido a 656 personas por delitos relacionados con el terrorismo internacional».
La mujer, en el combate contra la radicalización y el terrorismo
Respecto al Plan de Acción del secretario general de Naciones Unidas y su efecto ante la revisión de la Estrategia Global contra el terrorismo, Francisco Martínez ha destacado cuatro factores: comunicación estratégica, papel de la mujer, derechos humanos y cooperación internacional. Sobre el primero de ellos ha dicho que «es necesario defendernos de la intolerancia del extremismo violento. Para ello necesitamos el testimonio de las víctimas del terrorismo en la elaboración de una narrativa capaz de diluir la propaganda terrorista.
España ha llevado por primera vez la voz de las víctimas del terrorismo al Consejo de Seguridad, durante nuestra presidencia en el mes de octubre, para poner de manifiesto la necesidad de proteger sus derechos y la relevancia de su papel en el fomento de los valores de convivencia y tolerancia».
En cuanto al segundo factor, el secretario de Estado de Seguridad ha afirmado que España considera necesario que se consolide el papel de la mujer «en el combate contra la radicalización y el terrorismo. Por ello, también durante la presidencia española del Consejo de Seguridad, se aprobó la Resolución 2242 que resalta el papel de la mujer en cuestiones de paz y seguridad».
Sobre el tercer elemento, derechos humanos, Francisco Martínez ha destacado «que, en el ámbito de la buena gobernanza, nuestro país ha llevado a cabo una importante reforma en la Comisión Asesora de Libertad Religiosa, donde están representadas todas las confesiones». Y por último, en cuanto a la cooperación internacional ha subrayado que España apoya «la designación de un representante especial del secretario general de Naciones Unidas para la lucha contra la radicalización y el terrorismo que impulse la puesta en práctica del Plan de Acción y, además, promovemos la creación de un Tribunal Internacional Contra el Terrorismo».
España, una experiencia útil
Ante este foro internacional, Francisco Martínez ha explicado algunas de las herramientas puestas en marcha por el Ministerio del Interior y que podrían ser experiencias útiles para otros países. Entre ellas ha destacado la creación del Centro de Coordinación de Información sobre Radicalización y el proyecto «Stop Radicalismo», que, enmarcado en el Plan Estratégico Nacional de Lucha Contra la Radicalización Violenta (PEN-LCRV), pone a disposición de los ciudadanos una serie de canales de comunicación (web, correo electrónico y un teléfono gratuito) para facilitar la colaboración ciudadana en relación con posibles casos de radicalización en su entorno.
En los cinco meses de actividad, «hemos recibido casi 1.500 comunicaciones, de las que un 45% han sido valoradas como de interés para la investigación policial. Un 47% de estas comunicaciones se han recibido vía web, lo que viene a confirmar la importancia de esta vía en la prevención de estas amenazas».
Igualmente, el secretario de Estado de Seguridad se ha referido al Programa de Intervención y Prevención contra la Radicalización en Centros Penitenciarios para prevenir procesos de radicalización dentro y fuera de las prisiones y a las medidas desarrolladas para frenar la incitación a la discriminación y los delitos de odio. Martínez también ha hecho hincapié en la juventud, que «debe ser un objetivo principal en cualquier estrategia de prevención del radicalismo y el extremismo violento»
En esta estrategia «tiene un papel fundamental la educación de calidad y en valores desde la infancia, incluyendo -ha resaltado- la enseñanza de los derechos humanos y el respeto de la diversidad, fomentando el pensamiento crítico y la tolerancia».
