El Ministerio de Sanidad descarta levantar el estado de alarma en Madrid como reclama la comunidad: «No se dan las circunstancias»
A pocas horas de que los responsables sanitarios de Madrid y del Gobierno se vean las caras en una nueva reunión del grupo de trabajo COVID-19, el ministro de Sanidad, Salvador Illa, ha descartado levantar el estado de alarma impuesto en la región para frenar al coronavirus, tal como reclama el Ejecutivo de Isabel Díaz Ayuso, con el argumento de que «no se dan las circunstancias» para revertir las restricciones.
«Hay que ver como evolucionan los datos y, sobre todo, hay que tener una perspectiva de bajar la incidencia acumulada en la comunidad de Madrid, no por debajo de 500, sino por debajo de 200», ha subrayado Illa en una entrevista en la Cadena Ser, en la que ha prometido que el Gobierno retirará el estado de alarma «enseguida que podamos».
El Ejecutivo madrileño se ha opuesto frontalmente a los confinamientos perimetrales que el Gobierno, primero a través de una orden ministerial y luego mediante el estado de alarma, ha acabado por imponer en nueve de las principales ciudades de la región, incluida la capital, ante la elevada tasa de contagios detectada.
En este sentido, el consejero de Salud, Enrique Ruiz Escudero, avanzaba que su pretensión es sacar inmediatamente a Madrid del estado de alarma, ya que, según sus datos, lleva cinco días con menos de 500 casos por cada cien mil habitantes, y que así se lo trasladarían al Gobierno central en la reunión semanal del grupo conjunto de trabajo sobre el COVID-19, que se celebra esta tarde.
Reducir drásticamente la incidencia acumulada
El umbral de los 500 casos por cien mil habitantes es el principal que se fijó en el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud para aislar a municipios de más de 100.000 habitantes a propuesta de Sanidad y tras un acuerdo con Madrid, del que luego se desdijo. Illa, en cualquier caso, ha defendido este martes que Madrid aún no esta lista para salir del estado de alarma.
«La comunidad autónoma sigue por encima de 500 y los municipios concretos no han bajado», ha asegurado, en contra de lo indicado por el consejero regional, al tiempo que recordaba que el estado de alarma se decretó «mirado como estableció el acuerdo del Sistema Nacional de Salud, cinco días antes para corregir los retrasos de notificaciones».
El ministro ha recalcado que los retrasos en las notificaciones de contagios son habituales «con la comunidad autónoma de Madrid y con otras comunidades autónomas», especialmente cuando la incidencia es elevada, por lo que, a su juicio, hay que evitar decisiones precipitadas: «Hay que valorarlo con mucha prudencia y no fiarlo todo al último dato del último día, sino con cierta perspectiva».
En esta línea, ha abogado por intentar reducir la incidencia del SARS-CoV-2 más allá del umbral de 500 casos por cien mil habitantes, que, ha insistido, es para casos extremos. «Hay que tener una perspectiva de bajar la incidencia acumulada muy por debajo de 500, idealmente por debajo de cien o alrededor de cien», ha recalcado.
Madrid cumple los otros criterios para el aislamiento
Illa, además, ha destacado que la comunidad de Madrid sigue cumpliendo los otros dos criterios fijados para establecer confinamientos perimetrales, a saber, una tasa de positividad de las pruebas superior al 10 % y una ocupación de las unidades de cuidados intensivos, en toda la región, superior al 35 %.
A la luz de estas cifras, el ministro de Sanidad ha prometido que «cuando se cumplan los criterios que estableció el Sistema Interterritorial de Salud levantaremos el estado de alarma sin ningún problema», aunque ha insistido en que, de momento, no se dan esas circunstancias: «En la Comunidad de Madrid se dan todos los ingredientes para tomar actuaciones contundentes».
Illa ha asegurado que acudirán a la reunión con «todo el empeño para que el espacio de colaboración funcione», si bien «no vamos a dejar de hacer lo que nos toque hacer». Y ha apostillado: «Maxima cooperación, escuchar sus razones y argumentos, e intentar recuperar la senda de la colaboración».
Las diferencias con Navarra
Más allá de Madrid, el ministro de Sanidad se ha referido a la situación en el conjunto de España, cuando la segunda ola del coronavirus recorre Europa: «Parece que estamos en un escenario de mayor estabilidad, pero muy frágil, muy inestable», ha advertido, señalando los casos de Cataluña y Aragón, que vuelven a registrar aumentos en los contagios tras los brotes sufridos en verano.
En cuanto a Navarra, la comunidad autónoma que ahora mismo tiene una mayor incidencia acumulada a dos semanas de COVID-19, por encima incluso de Madrid, ha señalado que la situación no es comparable: «Es verdad que hay una incidencia acumulada muy alta, pero un 70 % de los casos tienen trazabilidad: sabemos porque se ha contagiado, donde se ha contagaido, y esto permite una actuación mucho más quirúrgica».
Asimismo, ha recordado que el Gobierno foral ha aprobado un paquete de restricciones, que entran en vigor este martes, que ha calificado de «muy relevantes», aunque no se contemplan confinamientos perimetrales. «La clave es actuar con mucha rapidez», ha argumentado, «vamos a ver si funcionan y, si no, habrá que ir un paso más allá».
En cualquier caso, ha vuelto a reiterar que Madrid es un caso excepcional: «Hay comunidades autonomas con situaciones de incidencia acumulada y situaciones epidemiológicas preocupantes, pero no con el el nivel de preocupación que podemos tener en Madrid, que además tiene una singularidad que a nadie escapa en términos de movilidad interna, movilidad con el resto de país y densidad de población».
