El Mercado de La Laguna con la cocina de otoño: Ensalada de espinacas, membrillo y queso

Conservación del membrillo:
Los membrillos verdes deben dejarse madurar a temperatura ambiente. Los que ya estén maduros se conservan bien en el frigorífico durante algunas semanas, siendo recomendable envolverlos individualmente.
El membrillo se congela muy bien hecho puré, azucarado o no azucarado. Si se desea congelar membrillos frescos, conviene pelarlos, limpiarlos, cortarlos y rociarlos con zumo de limón, evitando así que adquieran una coloración marrón debido a la oxidación.
Uso en la cocina:
Los membrillos se consumen únicamente tras su cocción, a menudo en forma de mermeladas, jaleas o dulce de membrillo. Su elevado contenido en pectinas los hace muy apropiados para la elaboración de este tipo de preparados, sin necesidad de adicionar otros productos gelatinosos para lograr una correcta consistencia.
También son adecuados para la confección de compotas, jugos y productos de pastelería.
¿Por qué no se consumen los membrillos como fruta fresca?
Porque presentan un sabor altamente ácido y una baja digestibilidad debido a su elevado contenido en fibra insoluble.
Además, la presencia de pectina en esta fruta consigue la consistencia adecuada en la confección de mermeladas y compotas, sin necesidad de añadir otras sustancias espesantes.
Curiosidad sobre el membrillo:
En Grecia, los membrillos estaban consagrados a Afrodita, la diosa del amor. El membrillo era símbolo de amor y fecundidad, y los recién casados debían comer uno antes de entrar en la habitación nupcial.
Receta de Ensalada de espinacas, membrillo y queso
Ingredientes:
(4 personas)
100 gr de espinacas baby
100 gr de membrillo
150 gr de queso de Burgos
30 gr de anacardos
aceite de oliva virgen extra
mostaza
sal
Manos a la Obra
Elaboración de la receta de Ensalada de espinacas, membrillo y queso:
Lava las hojas de espinaca, seca y colócalas en un bol.
Trocea el queso y el membrillo en dados y agrégalos.
Aplasta los anacardos y salpica la ensalada. Sazona y adereza con aceite y un poco de mostaza. Sirve.
