El Gobierno de Canarias impulsa la evaluación del impacto social de los proyectos desarrollados por las entidades del tercer sector

La Jornada de Evaluación de Impacto Social, organizada por IRLab, reunió a representantes de la Administración pública, el tercer sector y la economía social para avanzar en herramientas que permitan medir los cambios generados por los proyectos
El Gobierno de Canarias, a través de Islas Responsables Lab (IRLab), celebró este miércoles la Jornada de Evaluación de Impacto Social, un encuentro dirigido a entidades del tercer sector, empresas de economía social y profesionales de las administraciones públicas que permitió compartir metodologías, herramientas y experiencias para identificar y medir los cambios que generan los proyectos en las personas y en el entorno.
La jornada, celebrada en la sede de Presidencia del Gobierno de Canarias en Las Palmas de Gran Canaria, puso el foco en la necesidad de avanzar desde la medición de la actividad hacia el conocimiento de los cambios que producen las actuaciones, de manera que las organizaciones puedan saber no solo qué han hecho o a cuántas personas han atendido, sino qué efectos han tenido sus proyectos y en qué medida han contribuido a generar esos cambios.
Durante la apertura, el viceconsejero de Bienestar Social del Gobierno de Canarias, Francis Candil, destacó la importancia de incorporar esta perspectiva a las políticas y actuaciones sociales y de avanzar hacia una evaluación que permita conocer su capacidad transformadora.
En este sentido, Candil señaló que «si hablamos de soledad no deseada, si hablamos de intervención en la pobreza, si hablamos de intervención en el ámbito migratorio, tenemos que tener claro no solo a cuántas personas atendemos, sino qué capacidad transformadora tenemos con estas actuaciones y con estas políticas».
El viceconsejero subrayó además la necesidad de avanzar en la evaluación de las políticas sociales y de reforzar la coordinación entre las distintas administraciones para poder conocer sus efectos reales. «Por supuesto es fundamental la coordinación con cabildos y ayuntamientos de cara a poder hacer una evaluación real de cómo transformamos las vidas de las personas», explicó.
De medir la actividad a conocer los cambios
Uno de los principales retos de la evaluación del impacto social es pasar de medir aquello que hacen las organizaciones a conocer los cambios que generan sus actuaciones. Durante la jornada, Giulia Soresi, de La Raiz Impact Lab, explicó que la medición debe servir para entender qué está ocurriendo como consecuencia de una intervención y para orientar la mejora de los proyectos.
«Podemos hacer miles de talleres, miles de formaciones, miles de programas y nuestro impacto puede ser positivo, nulo, negativo», señaló Soresi, que insistió en que los indicadores de actividad no permiten por sí solos conocer el impacto de una intervención.
Desde este punto de vista, explicó que «el impacto social son todos aquellos cambios significativos que una determinada intervención contribuye a generar», poniendo el acento en la necesidad de entender la contribución de cada organización y no atribuirle en exclusiva cambios que responden a múltiples factores.
Esta perspectiva implica también elegir las herramientas de evaluación en función de aquello que se quiere conocer y de las características de cada proyecto, en lugar de aplicar una metodología de manera automática. «No existe una única manera de medir el impacto. Primero tenemos que preguntarnos qué queremos saber y, a partir de ahí, decidir qué metodología tiene sentido para ese proyecto», explicó Soresi.
En este contexto, Cristina Torres, de Provivienda, y Carlos Estévez, de Red Anagos, abordaron diferentes herramientas y metodologías para la medición del impacto, entre ellas el SROI y la auditoría social.
La evaluación se planteó, así como una herramienta que puede integrarse en la propia gestión de las organizaciones y utilizarse para aprender de los resultados, revisar las actuaciones e introducir mejoras en los proyectos, y no únicamente como una valoración posterior de las actividades desarrolladas.
La experiencia de las entidades del tercer sector
La jornada permitió trasladar el debate metodológico a la experiencia de las propias organizaciones, mostrando cómo la evaluación puede incorporarse a la gestión de proyectos y qué cuestiones plantea su aplicación en la práctica.
Cristina Torres, de Provivienda; Yaiza Ubeda, de la Asociación ADEPSI; Altahay Santana, de la Cooperativa Pulsart; y Cathaysa Sosa, de la Asociación APROSU, compartieron sus experiencias en torno a la medición del impacto desde sus propios proyectos, aportando diferentes aproximaciones sobre cómo identificar aquello que se quiere medir, qué herramientas utilizar y cómo aprovechar posteriormente la información obtenida.
Estas experiencias permitieron poner en común los aprendizajes de entidades que trabajan directamente sobre distintas realidades sociales y mostrar cómo la evaluación puede formar parte de los procesos de planificación y gestión de los proyectos.
La evaluación como parte de la gestión pública
Durante el encuentro se abordó también el papel de las administraciones públicas en la evaluación del impacto social y su relación con las entidades a través de aquello que piden, financian y evalúan así como su propio proceso interno de evaluación de las políticas públicas que desarrollan.
Este bloque contó con la participación de Elizabeth Santana, directora general de Servicios Sociales del Gobierno de Canarias, y J. Fabián González, asesor en Presidencia del Gobierno de Canarias en la Dirección General de Coordinación Orgánica y Proyectos Estratégicos.
La sesión permitió abordar la perspectiva de la Administración y los elementos que intervienen en los procesos de evaluación, en un contexto en el que la medición del impacto puede servir tanto para conocer los resultados de las actuaciones como para generar información útil para la toma de decisiones.
Elegir la herramienta en función de lo que se quiere conocer
El evento terminó con una propuesta participativa a cargo de Beatriz Delfa, de NeoCK, titulada ‘El mercado de las metodologías: ¿Qué compro para medir mi impacto?’. La actividad planteó, desde una perspectiva práctica, cómo escoger entre las distintas metodologías disponibles en función de las necesidades y características de cada proyecto.
La Jornada de Evaluación de Impacto Social se enmarca en el trabajo de IRLab en el ámbito de la innovación social y permitió generar un espacio de conocimiento e intercambio entre organizaciones y Administración en torno a la evaluación como herramienta para conocer mejor los efectos de las actuaciones, aprender de la experiencia y mejorar los proyectos dirigidos a las personas.
