El alcalde de La Laguna recibe al grupo folclórico El Cremaller de de Benicàssim

El alcalde de La Laguna, José Alberto Díaz, recibió esta mañana en el Salón de Plenos del Ayuntamiento a los miembros del grupo folclórico El Cremaller de Benicàssim, una agrupación creada en 1978 que actuará invitados por la Rondalla Santa Ana de El Ortigal, el próximo sábado en el caserío del Batán.
José Alberto Díaz les dio la bienvenida y los invitó a conocer “esta ciudad 5 veces centenaria que celebró hace unos días el 519 aniversario de su fundación, una ciudad de Paz sin murallas abierta en todo el sentido literal de su palabra, un lugar solidario y hospitalario con sus gentes y también con sus visitantes”.
“Van a tener la oportunidad y si no, los invito a que lo hagan, de conocer verdaderas joyas patrimoniales y una de las zonas más antiguas de la isla, recientemente nombrada Reserva de la Biosfera como es el parque rural de Anaga, donde van a actuar precisamente este sábado, que cuenta con excepcionales valores naturales, culturales y paisajísticos, todo ello en un entorno de peculiar orografía jalonado de asentamientos más o menos dispersos”, señaló el alcalde lagunero.
Diversos son los términos con que se puede identificar la palabra cremaller, origen del nombre de esta arupación. La etimología de la palabra deriva de aquel aparato empleado antiguamente para iluminar un determinado lugar. Unas parrillas sostenidas con un pie de hierro hacían de apoyo para quemar las teas, de pino, de olivera, que desprendían una llama potente y duradera. Alrededor de este aparato, también renombrado tedero o fallero, y acompañados por el sonido del tabal y la dolçaina, bailaban en las fiestas del pueblo los vecinos y las vecinas. Esta “dansà”, de la que existen similares versiones en las poblaciones próximas a Benicàssim, heredó también el nombre de cremaller.
La dansà del cremaller aparece dentro del panorama del folclore del País Valenciano como una variación del passet plano característico de la dansà. Este baile se danzaba alrededor del fuego del cremaller durante las noches festivas y duraba hasta bien entrada la madrugada.
De cariz cortesana la dansà del cremaller se configura en forma circular, tomando como punto de inicio los cuadros integrados por dos parejas, a partir de los cuales se inician los pasos donde se intercalan los passets de saludo con las evoluciones más dinámicas y rítmicas de la jota. Su música es una transposición de la melodía del “taraitaitá”.
Dos son las partes en que se divide este baile. Una primera, marcada por el sonido lento del tabal, donde los bailadores danzan para formar un círculo que rodea el cremaller. La melodía suave y repetitiva de la dolçaina acompañará el paso. Una vez acotado el corro los chicos se situarán delante de las chicas y, encarados, empezarán de nuevo otra vuelta. Así se da paso a la segunda parte del baile, la jota, más movida que la anterior, que empieza con el paso renombrado “arrastrat”, que hace que el círculo se abra y se cierre. Acto seguido, un paso de jota y unos cruzes de los dos miembros de la pareja los sitúan en la posición inicial. Aquella música lenta del inicio vuelve a tomar parte para que las parejas rompan el corro y se acabe el baile.
L’Agrupació Folklòrica El Cremaller nace en el año 1978 con el ánimo de recuperar este baile popular.
