Curiosidades e historia de la cuaresma y la Semana Santa lagunera: El sermón de “El Retiro”

El sermón de “El Retiro”, una tradición lagunera donde también nacían amores

La noche del Viernes Santo marcaba en San Cristóbal de La Laguna el final solemne de los cultos de la Semana Santa. Ese momento culminante llegaba con el tradicional sermón de “El Retiro”, un acto religioso que reunía a buena parte de la ciudad en el templo y que, con el paso del tiempo, se convirtió también en una curiosa escena de la vida social lagunera.

La iglesia se llenaba por completo. Vecinos, familias y devotos acudían para escuchar el largo sermón y presenciar la pausada procesión interior de la Virgen Dolorosa. Sin embargo, entre los asistentes destacaba un grupo muy particular: las costureras de la ciudad.

Durante los días de Semana Santa, estas mujeres vivían jornadas agotadoras. En los talleres trabajaban hasta altas horas de la noche terminando los elegantes trajes encargados por sus clientes para los oficios y procesiones. El ritmo era intenso y apenas tenían oportunidad de salir a la calle.

Por eso, el sermón de “El Retiro” se convertía para muchas de ellas en una ocasión esperada. Era prácticamente el único momento en el que podían acudir con tranquilidad a un acto de la Semana Santa. Allí llegaban con su banca en mano para soportar la larga ceremonia y, aprovechando la ocasión, lucían también sus mejores galas.

La duración del sermón y el lento recorrido de la Dolorosa por el interior del templo ofrecían tiempo de sobra para algo más que la oración. Entre los bancos, las miradas discretas y las sonrisas tímidas comenzaban a cruzarse. Aquella noche, además de recogimiento y solemnidad, se respiraba un ambiente social que muchos recordaban con humor.

No en vano, la tradición popular afirmaba que más de un noviazgo había comenzado durante aquel sermón. Entre rezos y silencios, entre el sonido solemne de los pasos de la procesión interior, nacían promesas y encuentros que luego continuarían fuera del templo.

Así, el sermón de “El Retiro” quedó en la memoria colectiva de La Laguna no solo como el cierre religioso del Viernes Santo, sino también como una entrañable escena de la vida cotidiana de la ciudad, donde fe, tradición y juventud se encontraban bajo las bóvedas del templo.

También te podría gustar...