Cuenta atrás para la celebración del I Centenario del Teatro Leal ¡Quedan 6 días! “Las Fiestas de Arte”. Por Julio Torres

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Las Fiestas de Arte en el Leal fueron siempre celebérrimas. Para conmemorar el 12 de octubre de 1918 el Ateneo organizó la “Fiesta de la Raza”, siendo la única ocasión que una fiesta de esta naturaleza no se celebra en el marco de las Fiestas en honor del Stmo. Cristo de La Laguna. Domingo Cabrera Cruz, por entonces presidente del Ateneo, en el discurso que pronunciará dos años más tarde, en la “Fiesta de Atlante” expondrá que el motivo de la “Fiesta de la Raza” era cantar “la espiritualidad que debe existir entre los pueblos del continente, las repúblicas que conquistó España y que España no puede dejar de querer como buenas hijas”.

“Hermosísimo aspecto presentaba el teatro “Leal”.
Las banderas de las naciones hispanoamericanas entremezcladas con las españolas servían de colgaduras en los palcos.
En el escenario, tapizado todo él de damasco rojo, se levantaba en su parte central artístico Trono con elegante sitial destinado a la dama representante de España y reina de la Fiesta.
De los dos lados del trono arrancaban dos hileras de sitiales que habían de ocupar las damas que simbolizaban los estados americanos.
Artísticas columnas estilo renacentista completaban el ornato del escenario. Cubría la parte anterior de éste preciosa alfombra de flores naturales.

El acto
Comenzó con la grandiosa obertura de la ópera “Tannhauser”, de Wagner, magistralmente interpretada por la Banda Municipal de Música de esta capital, dirigida por el Sr. Cobeño.
A los acordes de la marcha triunfal de “Aida”, empezaron a desfilar, a través del teatro, las distinguidas damas y encantadoras señoritas que simbolizaban las naciones hispanoamericanas, siendo acompañadas por los cónsules respectivos hasta el escenario.
Fue éste uno de los momentos más interesante y encantador de las fiestas. El público de pie recibía con calurosos aplausos la entrada de las damas (…).
De brazo del Presidente del Ateneo señor Cabrera y a los acordes de la marcha Real hizo su entrada la Reina de la Fiesta, que simbolizaba a España, Excma. señora doña María Bethencourt de Vivanco (…).
La apertura del acto estuvo a cargo del Presidente del Ateneo Sr. Cabrera. Brillante y cálido fue su discurso (…).
En la primera parte del programa hablaron D. Andrés Jiménez, Cónsul de Cuba, en representación del Cuerpo Consular, el Sr. Gobernador Civil D. Joaquín Santos y Ecay.

Los notables poetas Verdugo, Crosa (Crosita) y Hernández Amador recitaron hermosas poesías (…).
Después de un breve descanso se abrió la segunda parte con la gran obertura “1812”, ejecutada por la Banda, a la que se le tributaron calurosos aplausos.
En ésta habó el Cónsul de Uruguay D. Mario García Cames; y los poetas Tabares Bartlet y Rodríguez Figueroa leyeron sus selectas poesías.
El acto terminó con el discurso del Mantenedor D. Prudencio Morales M. de Escobar, cronista de Las Palmas.
Terminado el acto, la Banda de Música fue al Hotel Aguere donde se hospedaban los cónsules de Argentina, Chile, Cuba y Urugay dándoles una serenata (…)”.

“La Gaceta de Tenerife”, 14 de octubre de 1918.

Al año siguiente tuvo lugar la “Fiesta de los Menceyes”, en la que “se exaltó el sentimiento y consideración hacia la hidalga raza guanche” según expuso en el ya mencionado discurso, el presidente del Ateneo, Domingo Cabrera Cruz.

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