¿Conocían el Trigo los Aborígenes Canarios?

La colección “Fontes rerum Canariarum”, publicado bajo los auspicios del Instituto de Estudios Canarios, en el que, por entonces, joven y distinguido diplomático, don Emilio Hardisson Pizarroso, estudia un capítulo de la “Crónica de los Reyes Católicos”, de Mosén Diego de Valera, entresacamos las siguientes interesantes reflexione:
Don Carlos Pizarroso y Belmonte, recoge en el siguiente párrafo de una de sus obras ,la opinión generalmente admitida según la cual los antiguos habitantes de las islas no conocían el trigo: “Como no eran un pueblo agricultor, la estrechez de mantenimientos en que vivían, no podía tampoco hacerles agradable la vida.
El trigo no se sembraba en ninguna Isla, ni se conocía. En Tenerife, Lanzarote y Gran Canaria todo su cultivo consistía en habas y cebada. En el Hierro el cultivo de los campos era nulo, como en La Palma.
En una y otra Isla, para alimentarse, tenían que echar mano de raíces silvestres.” Luego más tarde, en el vocabulario de voces guanches y al citar el gofio, vuelve a insistir: “GOFIO, harina de cebada tostada. (Los indígenas no Conocían el trigo ni el maíz.)”.
Esta opinión, que quizá tenga su origen en el testimonio de López de Gómara,que escribió: “Comían cebada como trigo, que no lo tenían”, no está, a nuestro juicio, suficientemente probada para admitirla sin reservas.
Aparte de que no hay razón para que en las Islas no hubiera trigo, existiendo otros cereales, dada la proximidad del Archipiélago al Continente y la gran cantidad de aves procedentes de las más diversas regiones que la visitan en todas las épocas del año, Mosén Diego de Valera lo nombra aquí y por su nombre y luego lo hará otra vez ; antes dice que los canarios “sembraron mucho pan”; el mismo López de Gómara , dice: “Tenerife, que debe ser la Nivaria, es triangulada y la mayor y la más abundante de trigo” ; Hernando del Pulgar escribe: “Aquellas Islas son tierra muy caliente, e fértil de pan”; y Andrés Bernáldez, hablando de Gran Canaria , dice que esta Isla es “tierra de mucho pan, trigo y cebada” y Lanzarote y Tenerife y La Palma son tierras de “mucho pan” y la gomera “es muy virtuosa tierra de pan”, y luego, hablando de las Islas en general y de los usos de los primitivos habitantes cuenta: “sembraban el trigo y cebada con cuernos de cabra metidos en yaras, especialmente en Gran Canaria, en lugar de arados, y así volvían la tierra y cubrían el grano, e cogían en gran multiplicación de una medida cinquenta e más; no hacían pan, salvo gofio envuelto el grano majado con la leche y con la manteca.”
Siguiendo estos argumentos de autoridad, citaremos al Padre Sosa, que afirma, al tratar “De la orden con que vivían los Gentiles Canarios”, que éstos “Contrataban de unos lugares a otros, conmutando los frutos de la tierra, que eran trigo, cebada, habas y ganado, por no tener moneda.”1.Más tarde, el mismo Sosa vuelve a insistir: “Su común mantenimiento era gofio que hacían de cebada, y algunas veces de trigo, por no saber cómo se amasaba el pan”. El Padre Sosa no habla de ligero y ha de hacer, acto seguido, la advertencia de que el gofio de maíz, tan generalizado en Gran Canaria, no es manjar aborigen: “Después que se han plantado millares, grano que (por providencia divina) se ha traído a estas islas de las Indias; han hecho y usado sus moradores en los lugares cortos y pobres, gofio de millo que es el sustento en los campos, mayormente en años estériles y de pocas mieses.”. “Por si fuera poco, aun el Padre Sosa, nos ha de especificar cómo empleaban los canarios el trigo: “El trigo no lo tenían por cosa sana por no saber cómo se hacía el pan y el gofio de él. ser muy pesado. Comíanlo en frangollo partido en molinillos de mano. Cocíanlo con leche a manera de arrós, y sembraban poco de él.” Tiene mayor fuerza la noticia que sobre el asunto dan relaciones y documentos anteriores a la llegada de Pedro de Vera a Gran Canaria: en la relación que hizo Bocaccio de la expedición de Angiolino de Tegghia y de Nicoloso de Recco a las Islas, en 1341 se lee que los expedicionarios encontraron “excelentes higos secos conservados en cestas de palmas, tales como vemos los de Cesene, y además trigo mucho más hermoso que el nuestro, si juzgamos por el tamaño y grueso de sus granos, que era muy blanco.”; “et frumentum lorige, pulchrius nostro; album va1de”.
y más tarde, hablando especialmente de Gran Canaria, vuelve a insistir: “La isla les pareció muy poblada. y bien cultivada; produce granos, trigo, frutas y principalmente higos; el grano y el trigo lo comen como los pájaros, o bien de él hacen harina, con lo que se alimentan sin amasarlo, y beben agua.”; “Haecquidem insula habitatoribus plena est , et colitur, et ab incolis granum, segetes, fructus, et potissimé ficus collingutur. Frumentum autem et segetes auto more avium comedut aut farinam conficiunt, quam et absque panis confectione aliqua manducant, aquam potantes.”. Da Cadamosto, que visitó las Islas, al parecer a mediados del siglo XV, no habla del tri- go en Gran Canaria, pero, refiriéndose a Lanzarote, Fuerteventura, Gomera y el Hierro, dice que “No cosechan vino ni trigo no pudiendo procurárselo si no se le trae de fuera”.; sin embargo, hablando de Tenerife, cuenta: “Se alimentan con cebada, carne y leche de cabras que poseen en abundancia; comen también frutas, y especialmente higos; y como los calores son más fuertes en este país, cosechan trigo en el mes de marzo y abril”.
