Ciudadanos capitaliza la mayoría del voto constitucionalista con 37 escaños

Ciudadanos ha ganado las históricas elecciones catalanas de este 21 de diciembre con un triunfo más que agridulce porque, a pesar de haber logrado la gesta de ser el primer partido no nacionalista que gana unos comicios en Cataluña tanto en votos como en escaños, las fuerzas independentistas- Junts per Catalunya, ERC y la CUP- han obtenido la mayoría absoluta en escaños. Para Inés Arrimadas es practicamente imposible gobernar la Generalitat a pesar de la victoria.
Cs ha logrado más de un millón de votos (25,36%) y 37 escaños, 12 más de los que obtuvo en las elecciones de 2015; seguido de Junts per Catalunya, con 34 escaños y el 21,68% de los votos; y de ERC, con 32 diputados y el 21,41%, en un escenario de polarización absoluta y de tensión por el desafío independentista que se mantiene con una Cataluña partida por la mitad con un 47,52% de votos a favor de la independencia y un 52,48% que opta por fuerzas no soberanistas.
El independentismo ha obtenido 2,06 millones frente a los 2,2 del resto de partidos no nacionalistas. Son casi 150.000 votos de diferencia, cuando en 2015 estos últimos ganaron en votos por apenas 10.000. La participación histórica, de cerca del 82% ha sido clave para este aumento de la diferencia.
Este aumento de la participación se ha traducido en un incremento en el apoyo al único partido que ha conseguido capitalizar el apoyo constitucionalista, Ciudadanos, pero también a las dos principales fuerzas independentistas.
Así, Junts per Catalunya y ERC han conseguido mejorar sus resultados electorales concurriendo por separado ya que en 2015 la coalición Junts pel Sí obtuvo 62 escaños y en estos comicios la unión de ambos da 66 que, sumados a los cuatro de la CUP, otorgan al independentismo los 70 escaños soñados, dos más de la mayoría absoluta.
El resto de partidos o se queda prácticamente igual o pierde representación en el Parlament. El PSC baja a la cuarta posición, con 17 diputados y solo rasca uno más; mientras que Catalunya en Comú-Podem es el quinto y obtiene ocho representantes, tres menos que la anterior marca de Podemos en los comicios de 2015.
El mayor descalabro electoral es para la CUP y el PP, sexta y séptima fuerza en el Parlament, que obtienen 4 y 3 escaños, respectivamente. Los ‘populares’ han quedado absolutamente eclipsados por los ‘naranjas’ y el voto independentista de la CUP se ha ido a los partidos mayoritarios soberanistas.
