CARNAVALEROS ENTRAÑABLES, RESCATEMOS EL VIEJO CARNAVAL LAGUNERO (II)
Unidos en una especial e incomprensible correspondencia biunívoca, el carnaval de La Laguna hubiese notado su ausencia -cual si de un amigo inseparable se tratase- si el General Fagó no hubiese participado en él; y éste se hubiese sentido traidor, de no haber sucumbido a la invitación que su ciudad le hacía, convertida en dama casquivana. Así, éste pintó unas facciones de las que prácticamente carecía -pues las muchas caídas las habían difuminado- y parodió, humorísticamente, su grado de general, convirtiéndose en grumete y en «delicada» bailarina. Estas fotos esconden unas de sus tantas anecdotas, pues al parecer la pintura era de aceite por lo que tardó meses en desaparecer de su rostro, lo que el General llevó con la tranquilidad u serenidad propia de su empleo.

