Cada año hablamos de Tejina en la segunda quincena de agosto: La Cofradía del Santísimo Sacramento en la fiesta de San Bartolomé de Tejina, por Miguel López González

Para poder descubrir la importante labor que llevó a cabo la Cofradía del Santísimo Sacramento en relación a la celebración de la festividad de San Bartolomé he tenido que analizar distintas fuentes que se encuentran en el archivo histórico provincial de la provincia de Santa Cruz de Tenerife y el archivo histórico del obispado de La Laguna[1].Gracias a las mismas podemos confirmar que en Tejina durante la celebración de las fiestas patronales de San Bartolomé se produjo la unión de la celebración de una octava de Corpus, con todo lo que esto significaba (enramadas, flores, danzas…) y de una librea, fenómeno que pervivió hasta bien entrado el S. XIX, encontrándonos la celebración de libreas en Tejina en el primer tercio del S. XX, así como las octavas de Corpus.

Se puede entender que la Cofradía del Santísimo Sacramento debió funcionar durante la segunda mitad del S. XVI de manera no institucionalizada y vinculada a la familia Gómez, a cuyos integrantes encontramos ejerciendo el cargo de mayordomos de la iglesia durante la segunda mitad del siglo, destacando la referencia al tributo que en 1559 da Hernán Gómez a su hermano Vicente en calidad de Mayordomo[2], o el codicilo de Hernán Gómez de 11 de agosto de 1586, donde nos refiere los alcances que le quedaron pendientes de entregar al mayordomo que le sustituyó[3].

Tendremos que esperar hasta inicios del S. XVII para tener la constatación de la institucionalización de la Cofradía. No será hasta después del pleito que tuvo lugar con los beneficiados de la Concepción de La Laguna[4] y posterior enfrentamiento que he denominado de “La Lámpara” con la feligresía de Tegueste, que se consiguió tener un sagrario propio en la iglesia de San Bartolomé a partir del año de 1609[5]. Gracias al testamento de Andrés Juan ante el escribano Manuel Gómez Hurtado en 1665[6]tenemos la constancia de que la Cofradía del Santísimo Sacramento se institucionalizó en Tejina en el año que impuso su tributo de un cuarterón de aceite para la lámpara del Santísimo en 1612 ante Bartolomé de Cabrejas[7], que según sus propias palabras expresó que fue“al tiempo y cuando se instituyó la hermandad y cofradía del dicho Señor en dicho lugar”. Es a partir de este momento que constatamos la acción de la cofradía a través de los libros conservados en el archivo Provincial de Santa Cruz de Tenerife y en el archivo Histórico del Obispado de La Laguna. En este sentido, nos interesa destacar el testamento de Catalina Gómez de Armas de 10 de octubre de 1610[8], donde encontramos una manda a sus herederos en la que les indica “que me digan perpetua memoria de una misa rezada al Santísimo Sacramento el día de San Bartolomé”, lo cual ya nos muestra la temprana relación existente entre la celebración del Santísimo y el día del santo Patrono en Tejina.

A través de las cuentas de la cofradía que he analizado se compruebaque entre los principales ingresos de la cofradía están las limosnas recaudadas en las puertas y la aportada por los propios hermanos/as. También destaca la limosna de trigo que se pide por las eras y la de vino o mosto en los lagares de los vecinos del pueblo. Otro tipo de limosnas son las que figuran en las mandas testamentarias, de productos locales destacados como las cebollas del Riego o lo que se recauda por los tributos de aceite para sostenimiento de la lámpara del Santísimo, teniendo en cuenta que los ingresos relacionados con la limosna de puertas y la que aportan los hermanos/as supera el 50% de los ingresos recaudados.

En cuanto a los gastos, los principales son los relacionados con los actos religiosos como puedan ser la compra de cera y su labor, los oficios religiosos (misas de mes, fiesta de San Bartolomé y su octava, fiesta de ánimas…), el pago a los participantes (cura, sochantre, sacristán, religiosos que vienen a cargar las andas, organista…), eventos de religiosidad popular (danzadores, tocadores de tambor, fuegos de artificio…), arreglo de monumentos (alfileres, tachuelas, naranjas, papeles de colores) así como otros gastos puntuales relacionados con el quehacer diario de la propia cofradía (compra de un cajón nuevo para contener la cera, de un palio nuevo, faroles…), destacando que los gastos relacionados con la compra de cera y los oficios religiosos superan el 50% del total de los gastos.

Me gustaría destacar el concepto de alcance, que suponía la deuda pendiente de pagopor el mayordomo a la cofradía, relacionado con el monto de limosnas recaudadas y no gastadas. Estos alcances al pasar el tiempo se iban acumulando en las cuentas posteriores de los mayordomos entrantes, lastrándolas e imposibilitando nuevos gastos. Así por ejemplo en la cuenta del mayordomo Antonio González (1696-1700) las deudas pendientes de cobro suponían el 68% de los ingresos y el 64,5% de los gastos. O en la cuenta del mayordomo Manuel Delgado (1798-1799) donde las deudas pendientes de cobro suponían el 46,3% del total de ingresos y 51,4% de los gastos. Esta situación irá provocando según nos acercamos a los tiempos de crisis, la gran disminución tanto de los ingresos de limosnas como en los gastos de las mismas.

He comprobado como a finales del S. XVIII se empezó a cuestionar el gasto que realizaban las cofradías durante las celebraciones patronales y en las octavas de Corpus, que se convertían en auténticas manifestaciones de la alegría popular. Esto conllevó la crítica ilustrada y la queja de muchos curas que provocaron la elaboración del Expediente General de Cofradías (1769-1784) a raíz de la denuncia realizada por el obispo de Ciudad Rodrigo. Este conflicto se saldará con la obligación por parte de las cofradías de tener una autorización, una Real Cédula, para poder seguir funcionando. La comunicación de este hecho en 1790 por parte del cura Juan Agustín de la Guardia provocó que se tuviera que hacer una certificación indirecta de la Constitución y acciones que realizaba la cofradía del Santísimo Sacramento en Tejina a través de diversos testimonios de los hermanos más viejos[9]. En los mismos se nos explica las actuaciones y participación de la cofradía en las distintas celebraciones religiosas.

Ya con la llegada del liberalismo, a la muerte de Fernando VII, se producirán una serie de hitos políticos que acabarán con la supresión del diezmo y la desamortización de los bienes eclesiásticos (desde 1837), la obligación de tener autorización para seguir funcionando las cofradías (1841) y la extinción de las mismas que no tenga esta autorización (1854). Esta situación conllevó que el entonces cura de Tejina Rafael Gutiérrez y González decretara el cese de la cofradía el 21 de mayo de 1855[10]. A partir de este momento podemos entender que la cofradía seguirá existiendo de manera extraoficial entre los años de 1855 y 1900, hecho que nos lo demuestra la convocatoria de la cofradía por parte de Eduardo de Mesa en 1872[11], participando ya sobre todo en los actos religiosos, separándose poco a poco de las celebraciones populares que acabarán siendo asumidas por los propios vecinos organizados en Comisiones de Fiestas.

Finalmente, la cofradía se refundará el 4 de enero de 1900[12] según consta de un acuerdo recogido en el libro de cuentas, siendo párroco de Tejina Santiago Izquierdo Hernández. Este hecho supuso una continuidad respecto a la etapa anterior de la cofradía, recogiendo el acuerdo en los mismos libros que se usaban desde el S. XVII. Se eligió por mayordomo a Felipe del Castillo y González. Los estatutos serán aprobados por el obispo el 2 de mayo de 1906[13].

En cuanto a la prensa escrita, la primera constancia que se apreciasobre la celebración de la Fiesta de San Bartolomé en unión con los Corazones es en agosto de 1888, referencia en el periódico Las Canarias[14], donde se nos habla de unos adornos acorazonadosque están colgados sobre mástiles. A lo largo del S. XX, ya con las comisiones de Fiestas, se irán configurando los actos según los conocemos. Al inicio de siglo aún se conservaban las libreas que aparecían en testimonios del primer tercio perdiéndose después.

Según Manuel Hernández González[15], en Tejina se da la curiosa manifestación simultánea de la librea y de la octava del Corpus con sus ramajes, arcos y motivos florales en el día del Santo Patrono San Bartolomé, el 24 de agosto, y esto a pesar de las prohibiciones eclesiásticas que trataban de impedir la confusión de ambos cultos. Esta tendencia conduciría durante la segunda mitad del S. XIX a la desaparición paulatina de la librea en Tejina y el renacer de la octava a través de sus arcos de corazones frutales, constituyendo hoy en día el símbolo más característico de nuestro pueblo. Es interesante destacar como hace 200 años, el día 6 de agosto del año 1821 el cura de Tejina, Santiago Raymundo Quintero, prohibió la celebración ese año de una octava del Corpus con sus características tradicionales de enramadas, cámaras, fuegos artificiales, libreas y entremeses, al considerar estasprácticas ofensivas al decoro del Santísimo y fuera de lugar en la celebración del patrono. Finalmente el vicario Martinón desautorizó la prohibición del cura de Tejina el 13 de agosto indicándole que debía condescender con una procesión que se hacía el día del patrono “según ha sido costumbre[16]. Esta decisión nos demuestra el arraigo de la costumbre de celebrar la octava del Corpus de forma conjunta con la fiesta patronal tejinera, tradición que posiblemente según avanza el S. XIX irá desterrando muchos de los aspectos tradicionales que hemos mencionado y convirtiendo los arcos frutales con forma de corazones en su elemento consustancial.

Esta situación la vemos confirmada con un oficio del 21 de agosto de 1835, donde se nos indica la continuidad de la celebración de la octava del Corpus unida a la festividad de San Bartolomé. En el oficio que manda Juan Suárez Morales, como miembro de la Cofradía del Santísimo Sacramento, solicita al comandante accidental del Regimiento de La Laguna que enviara oficiales para contener los posibles alborotos que se puedan producir durante la celebración de la festividad de San Bartolomé. En el mismo pide que se envíe “la tropa necesaria para el decoro del Santísimo Corpus que se celebra en el mismo día del Patrono, como es de costumbre marchar en la procesión[17].

Teniendo en cuenta lo anterior,nos puede surgir la duda de cómo y cuándo, y que hecho influyente motivó la transformación de una ofrenda en forma de arcos frutales, tal como venía de las tradicionales celebraciones del Corpus, y que con el paso del tiempo fuesen cogiendo la forma de corazón. Para tratar de resolver esta incógnita habrá que analizarsi en ello tuvo ascendencia la creación en Tejina en 1852 de la Cofradía del Stmo. Corazón de María[18] a la que se le asignó por patrona, nuestra Dolorosa, y que su simbología influyera motivando a la larga la transformación. El único hecho cierto es que por ahora, es una buena y razonable hipótesis, como también lo es, la de 1819[19]. Ello nos sitúa, en la casilla del paso siguiente, el de  poder confirmar fehacientementelas hipótesis e interpretaciones que se plantean,  después de trabajarlas, ambas, u otras, podrían darnos una  respuesta[20]…

Por último, el tesoro legado de la tradición oral conservada de nuestros mayores es una fuente de riqueza que nos permite conocer mejor nuestras tradiciones, pero esta debe de ser contrastada en su justa medida con otro tipo de fuentes que ayuden a perfilar lo que se cuenta, verificar la información que se nos trasmite por personas mayores que pueden haber expuesto las diversas manifestaciones según su recuerdo mezclando los años y los acontecimientos, es el mejor servicio que podemos hacer para la conservación y respeto de su legado oral.

[1]El fondo documental del Archivo de la Parroquia de San Bartolomé de Tejina se halla en el Archivo Histórico Diocesano.

[2] Hernán Gómez, Mayordomo de la Iglesia de S. Bartolomé, da a tributo a Vicente Gómez 2 fanegadas de tierra que su familia había donado a la iglesia ante Francisco Márquez, PN 429 AHPSC.

[3] Codicilo de Hernán Gómez el 11 de agosto de 1586 ante Pedro de Ocampo, PN 1.167 AHPSC.

[4] AG del Arzobispado de Sevilla, Fondo arzobispal, Justicia. Autos apelados L. 13986, exp. 3.

[5] El pleito lo encontramos narrado a través de dos fuentes importantes la de Pereira y Pacheco (Historia de Tegueste de Antonio Pereira Pacheco y noticias de las funciones de la parroquia de San Marcos, edición a cargo de Manuel Hernández González, Ayuntamiento de Tegueste, 2001) y la que hiciera Rodríguez Moure (José Rodríguez Moure, Guía histórica de La Laguna, Instituto de Estudios Canarios, 1935).

[6] Testamento de Andrés Juan el 9 de diciembre de 1665 ante Manuel Gómez Hurtado, PN 290 AHPSC.

[7] Imposición tributo de aceite de Andrés Juan el 7 de octubre de 1612, PN 925 AHPSC.

[8] Testamento de Catalina Gómez de Armas el 10 de octubre de 1610 ante Rodrigo Hernández Lordelo, PN 1.361 AHPSC.

[9]AHDLL Fondo Asociado a la Parroquia de S. Bartolomé de Tejina nº 1, documento 1. Petición de los apoderados de la cofradía del Santísimo Sacramento de Tejina en diciembre de 1790 para que el vicario general del obispado les acepte una información hecha a los vecinos que justifique la “antigüedad” de la cofradía.

[10]AHDLL S. Bartolomé Tejina. Libro de la Hermandad del Santísimo Sacramento, p. 39.

[11]AHDLL Acuerdo de 3 de marzo de 1872, Libro de la Cofradía del Santísimo.

[12]AHDLL. S. Bartolomé Tejina.Libro de la Cofradía del Santísimo. Acuerdo de 4 de enero de 1900.

[13]AHDLL. Fondo Asociado a la Parroquia de S. Bartolomé de Tejina Se contienen los estatutos de la Hermandad del Santísimo Sacramento de Tejina.

[14]Huberto Suarez Hernández. Libro de la Fiestas de S. Bartolomé del año 2016. Ref.Periódico Las Canarias 28 agosto 1888.

[15] Manuel Hernández González, Fiestas y creencias en Canarias en la edad moderna, ediciones Idea 2007

[16]AHDLL. FHD. Documentos por pueblos, nº 21, Tejina.

[17]AHMLL. Oficio de Juan Suárez Morales contenido en el archivo de Osuna, caja 101, oficios de milicias,

[18]AHDLL Fondo Asociado de la Parroquia S. Bartolomé de Tejina. Legajo 1. Estatutos de La Cofradía del Stmo. Corazón de María.

[19]La Tarde, 13 agosto de 1959. «Tejina, religioso y agricultor» publicado en el periódico «La bella costumbre data de ciento cuarenta años».

[20]Blog de Antonio Miguel Rodríguez Hernández (pastillerodesalud.es/hace-200-años-iii-la-dolorosa-san-bartolome-y-los-corazones)

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