BARRIOS CON VIVENCIAS: TACO

 Fernando Clavijo Batlle
Alcalde de San Cristóbal de La Laguna

 

 

                                                               Centro Cultural El Polvorín-Taco

 

Más de una vez he manifestado el orgullo que siento, no solo como alcalde, sino como lagunero, del trabajo incansable y desinteresado que llevan a cabo mis conciudadanos, que, diariamente, son un ejemplo de corresponsabilidad y de voluntad para mejorar su entorno.

Cuando las cosas parecen estar más que revueltas; cuando hay motivos para el desánimo, los laguneros y laguneras, lejos de rendirse, hacen gala del espíritu que nos ha caracterizado como pueblo a través de los siglos y trabajan, juntos, para hacer las cosas más fáciles.

Un ejemplo de ello es el movimiento que ha surgido en el popular y emblemático barrio de Taco, que se está convirtiendo en un referente de la participación y cohesión social con el desarrollo, entre otros proyectos, de la iniciativa Barrios con vivencias, un proyecto que nació en el mes de junio pasado y que ha ido adquiriendo una notable acogida a lo largo de este año en el barrio lagunero.

Bajo el lema ‘Taco para tod@s’ un grupo de participación ciudadana, entidades sociales e instituciones públicas comparten cada mes, desde hace ya diez, un espacio de encuentro en el que se fomenta, además del diálogo intercultural, la diversidad como parte fundamental del desarrollo de la comunidad.  Se trata, como objetivo principal, de mejorar la convivencia en el barrio y fortalecer los procesos de integración y el intercambio entre culturas.

Es, por tanto, un proyecto útil y y necesario que fomenta los valores de respeto, colaboración, compromiso y la relación entre los vecinos, verdaderos protagonistas de esta iniciativa que está apoyada por varias instituciones, pero que tiene como centro a los ciudadanos y ciudadanas que la desarrollan y la llevan a buen puerto.

 

En este tiempo de andadura, el grupo de participación ciudadana de Taco ha realizado encuentros por diferentes espacios del barrio, acompañados de un trabajo participativo, que ha ayudado a consolidar un grupo motor de trabajo con el fin de fortalecer esa convivencia y cohesión social optimizando la riqueza humana y cultural existente en la zona. No podemos olvidar que este barrio de 30.000 habitantes tiene una diversidad interna muy potente y una personalidad propia, por lo que actualmente se está llevando a cabo un diagnóstico con la participación de las administraciones públicas, técnicos y ciudadanía y asociaciones de toda índole.

El papel de los vecinos, como reconocemos públicamente las administraciones que lo apoyamos, es, en este caso –y como ocurre en otras iniciativas como Barrios por el empleo, en La Cuesta—fundamental para el trabajo comunitario y la importancia del diálogo entre núcleos que tengan proceso paralelos.

El motor de funcionamiento de este grupo son, por tanto, las propias personas que lo integran y que deciden los objetivos por los que quieren trabajar y el modo en que los quieren realizar. Además, está abierto a cualquier ciudadano o ciudadana que tenga algo que aportar para mejorar el barrio y su entorno.

De este modo, se han ido analizando elementos de debate como el empleo, la juventud, la imagen no real que existe de Taco y otros muchos que, sin duda, contribuirán al desarrollo de la zona, extendiéndose al municipio.

Es este trabajo callado, pero fructífero, el que hace que los pueblos avancen. Un trabajo común en el que la ciudadanía se une a un diálogo constructivo con la administración; una labor en la que todos participamos y que ayuda a hacer de La Laguna un lugar diferente, siempre en movimiento y en continuo avance, sean cuales sean las circunstancias.

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