A propósito de La Candelaria, una Virgen Negra, enigmática y de apasionante historia, por José Antonio Cabrera

Hasta no hace mucho tiempo, era bastante frecuente encontrarse con una Virgen Negra, en cualquier lugar de culto ancestral, actualmente debe de haber medio centenar en toda España. Si se las mira bien no son iguales a las tallas de otras Vírgenes, tienen algo distinto, algo misterioso y desconocido, que no cuadra con la imagen que tenemos de la Virgen María… pero ¿qué es?
Si solo nos fijáramos en el color, no pasarían de una mera curiosidad más, pero para comprender el motivo de estos iconos de origen bizantino, tenemos que ir más allá y remontarnos en la historia y más en concreto a la Edad Media.
Parece una misión inocente de recristianización, pero Bernardo y los Templarios iban más allá. No es casual el lugar donde aparecen de continuo estas Vírgenes Negras. Siempre en santuarios antiguos donde las fuerzas telúricas de la tierra son fuertes. Los templarios al contacto con sectas y sociedades secretas en el Oriente tuvieron acceso a un montón de información que se creía perdida en Occidente, como por ejemplo los puntos o cruces telúricos de la tierra.
Ya hemos visto cuando fueron halladas, como fueron talladas, pero nos falta saber el por qué son negras. Esencialmente por dos motivos: a) porque en la sabiduría oriental el color negro es uno de los símbolos de la sapiencia, y que en los idiomas del Oriente, negro y sabio tienen la misma raíz lingüística, como ejemplo decir que en la India, la diosa Kali es negra, ya que el comienzo Kala significa negro; y no nos olvidemos del pueblo gitano que sabemos que proviene de Oriente y que veneran en Francia a otra Virgen no canonizada llamada Sara La Negra; y b) el negro es el color alegórico de la esposa de Dios, en el críptico Libro de Salomón El Cantar de los Cantares:: «Negra soy, pero hermosa, hijas de Jerusalén…«.
Interesante Historia de las Vírgenes Negras, que nos retrotrae a un mundo ya perdido, en el que el ser humano estaba más cercano a la naturaleza y que los Templarios en su afán de llegar a la Sinárquia, intentaron volver a ello, fusionando los cultos de la Diosa Madre ancestrales, con los cultos Solares cristianos.
Ya bajo dominio peninsular, la Candelaria pasó a protagonizar una ermita y más tarde a ser la patrona isleña. Un temporal en el siglo XIX se llevó por delante la talla. Gracias al imaginero canario Fernando Estévez hubo una nueva virgen, basada en la anterior pero de corte neoclásico, que es la que se venera en la actual Basílica.
La Virgen de Candelaria es la Patrona General del Archipiélago Canario y celebra su festividad dos veces al año: el 2 febrero, Purificación de la Virgen, y el 15 de agosto, día de la Asunción.
