España celebra el 15 de agosto una fiesta católica nacional. Se trata de la Asunción de la Virgen María, creencia de la tradición católica de que el cuerpo y el alma de la Virgen ascendieron al cielo tras su muerte.
Todas las localidades de España cuentan con un patrón o patrona, santo o virgen, al que le tienen especial devoción. Es así como cientos de pueblos y ciudades de las comunidades autónomas españolas, tienen como patrona a la Virgen de la Asunción y las fiestas en honor a ella se celebran el 15 de agosto de cada año. También son conocidas como fiestas patronales y son las más importantes de España.
Durante esta celebración se realizan un sinfín de tradiciones, además las calles de todos los rincones de España se llenan de personas que desean homenajear a su patrona y disfrutar de las fiestas.
Música, bailes tradicionales, actividades religiosas, trajes, representaciones históricas, gastronomía, festejos taurinos, pasacalles y fuegos artificiales invaden las calles de todas las localidades.
Algo de historia
La celebración de la Asunción de la Virgen tiene su origen en las actividades que realizaba la Iglesia Católica desde el siglo VI y en Roma desde el siglo VII. En España, señalan los historiadores, que en XI Concilio de Toledo, el rey visigodo Wamba ya era titulado “Defensor de la Purísima Concepción de María” y Monarcas como Fernando III el Santo, Jaime I el Conquistador, el emperador Carlos V o su hijo Felipe II fueron sus fieles devotos y portaron su estandarte en sus campañas militares.
Existen referencias de cofradías en España desde el siglo XIV, en honor a la Virgen. La más antigua data de 1330 en Gerona. La fecha de celebración el 15 de agosto, no es casual, sino considerado por muchos como mágico por coincidir con factores astronómicos, naturales e históricos.
Desde el punto de vista astronómico, la llamada “estrella de la madrugada” Sirius es visible por primera vez en el alba; desde el punto de vista natural, es el día cuando comienza el periodo de descanso de la mayor parte de las plantas.
Por otra parte en Europa, era el día que terminaban los esfuerzos de la cosecha y los labriegos se preparaban para un nuevo año de siembra fértil.
Esta fecha es la fiesta de la Asunción de la Virgen María y es una fiesta que se celebra en concordancia con el “paso a la nueva vida”. La Assunta al Cielo fue establecida por el Papa Nicoló I y fue Pío XII quien en 1950 confirmó oficialmente la celebración como dogma de fe, indicando que la Asunción es un hecho divino.