Santo Domingo de la Calzada, el gallo y la gallina y el folclore canario
https://youtu.be/UBCEyUJtmLI
Santo Domingo de la Calzada es una ciudad ligada al Camino de Santiago desde su fundación por Domingo García hacia el año 1040.
Viendo las dificultades que los peregrinos, rumbo a Compostela, encontraban al atravesar la zona, trabajó para facilitarles el recorrido con la construcción de un puente que permitiera salvar el curso del río Oja, un hospital donde refugiarse, una calzada que uniera Nájera con Redecilla del Camino (Burgos) y una pequeña iglesia.
A su muerte, el 12 de mayo de 1109, fue enterrado en el camino que había trazado. Sus seguidores mantuvieron el pequeño núcleo de población, que con el tiempo adoptaría su nombre, y continuaron su obra con la creación de una cofradía.

El Gallinero catedralicio
Frente al mausoleo del santo se sitúa un gallinero gótico de piedra policromada, construido a mediados del siglo XV, que alberga un gallo y una gallina vivos en conmemoración del milagro del peregrino ahorcado injustamente (la presencia de animales vivos en el templo está documentada desde 1350). Sobre la puerta de ingreso, en una tabla de Alonso Gallego se representa el milagro.
El Milagro del Gallo y la Gallina
El Origen: Un matrimonio alemán y su joven hijo, Hugonell, se dirigen en peregrinación a Compostela. Al llegar a Santo Domingo se hospedan en un mesón. La hija del posadero se enamora del joven, pero al no ser correspondida decide vengarse ocultando una copa de plata en el equipaje del joven. Cuando éste abandona la ciudad la muchacha denuncia el robo. Al ser capturado, se encuentra la copa entre sus pertenencias por lo que es acusado de robo y condenado a la horca.
Al día siguiente, sus padres, antes de emprender el viaje, van a ver el cuerpo de su hijo, quien sorprendentemente estaba vivo y les dice: “El bienaventurado Santo Domingo de la Calzada me ha conservado la vida contra el riguroso cordel… dad cuenta de este prodigio”. Los padres acuden a contar el suceso al corregidor de la ciudad, pero éste, escéptico, comenta que el joven está tan vivo como el gallo y la gallina asados que se dispone a comer. Al instante las aves recuperan las plumas y la vida, dando fe del portentoso milagro.
El dicho: «En Santo Domingo de la Calzada, donde cantó la gallina después de asada».
TANGANILLO, SANTO DOMINGO Y TAJARASTE DE TENERIFE
Según el folclorista Benito Cabrera. «En Canarias, un resquicio de esta leyenda arraigó en forma de género folklórico. Conocido como el Santo Domingo, se canta y baila en Tenerife (habitualmente acompañando al Tanganillo y al Tajaraste), en Gran Canaria, La Palma, El Hierro y La Gomera. A excepción de la versión herreña, que viene a ser uno de los toques con los que se acompaña a la Virgen de los Reyes en su Bajada, el resto hablan del santo riojano, en la conocida estrofa de:
Santo Domingo de la Calzada
llévame a misa de madrugada.
La variabilidad musical se aprecia en las diferentes islas, así como la incorporación de estrofas que se han ido sucediendo con el paso de los años. Destacamos la versión que grabara la solista África Alonso, en cuya letra se encuentra acaso el vestigio original que alude al milagro de las gallináceas:»
Paloma blanca
pluma amarilla
tú me das muerte
yo te doy vida.
