Ezequiel Endériz (7): Lagunera-Fiera navarra. Por Patxi Mendiburu

A la izquierda, Patxi Mendiburu, profesor de Filosofía, que realiza la investigación y firma este artículo. En su perfil se define «Euskaldun. Navarro y español. Pamplonés de la calle Dormitalería. Y escribo en Desolvidar para que no nos roben la memoria». En el centro, la calle «La Carrera» a finales del siglo XIX, y a la derecha, en los años 40 del siglo XX. En esta última foto, va por la calle un lagunero que se abriga con la manta tinerfeña del frio lagunero.

Una noche lagunera

 

No he conseguido el número del portal ni tampoco el piso (y menos el móvil), pero sí, al menos, he logrado saber cuál es la calle de mi morena, esa que no era calle, que era un río. Ahí la tienes, en 1927. Se llamaba antiguamente (hasta 1917) Calle de la Carrera y hoy se llama Calle Obispo Rey Redondo. Gracias a Google Maps, ahora mismo puedes darte una vuelta por ella.


Te habrás dado cuenta de que estamos en San Cristóbal de La Laguna, en la isla de Tenerife. La laguna ya no está desde mediados del XIX. Pero la naturaleza no se rinde, y en bastantes ocasiones el agua ha vuelto a ocupar el espacio del que fue desalojada, como en esta foto interesantísima de la colección de Miguel Bravo… La avenidad de San Diego anegada por la inundación, La Laguna 1977.

Ahora se entiende que «la calle de mi morena no era calle, que era un río».

El reuma que yo me gasto
me lo cogí enamorando
a mi novia lagunera,
en invierno y chubascando.

Ésta es la fama que tiene. La Laguna tiene una altitud de unos 550 m. Las noches de invierno el mercurio ronda los 8-10º. Para un canario, acostumbrado a una eterna primavera de 23-25º, las noches laguneras son frías:

Una noche lagunera,
noche de viento y de frío,
la calle de la Carrera
ya no es calle, que es un río.

Así reza la vieja copla canaria (ya era popular en 1908) que, lejos de quedarse fosilizada en los museos, sigue, vivita y coleando, cantándose en las calles de La Laguna. Aquí la tenéis (no ya como copla de la jota, sino como entrada), ligeramente edulcorada por Los Sabandeños, y hasta cantada al verres:

Ezequiel Endériz, buen conocedor de la jota en toda España (en Canarias la jota se llama isa), tuvo que conocerla, y la copió (hacia 1930), evidentemente, exagerando el frío hasta convertirlo en nieve, y cambiando «la Carrera» por «mi morena»:

Una noche lagunera,
noche de nieve y de frío,
la calle de mi morena
no era calle, que era un río.

Misteriosa jota que, durante más de 75 años, nos ha vuelto locos a todos. Por un motivo que desconozco (y que habrá que investigar), Raimundo Lanas empezó a cantarla con una letra equivocada: «Una noche en Lagunera» (¿fue el propio Ezequiel quien la escribió así, quizás para ocultar el plagio?) como, siguiendo con el error, recoge el libro y la página web dedicada a Lanas. Y muchos nos hemos preguntado qué es, dónde está «Lagunera», y por qué la calle no es calle, sino un río. En intentos desesperados por entenderla, la hemos visto escrita de curiosas maneras: «La gunera» (Hnos Anoz, BNE 1976), «La Gunera» (Misa Navarra, Mtnez Arrechea, BNE 1981). Hay quien ha especulado con la mexicana «Comarca lagunera» y con el coronel Lagunero

Un nieto de Raimundo, a preguntas de una persona muy interesada, le dice:

«Me temo que lo de Lagunera es toda una incógnita. Hace muchos años se lo pregunté a mi abuela y no supo contestarme. Eliminada la posibilidad de que se tratase de una localidad navarra o aragonesa, pregunté al padre V. Ordoñez, por si se tratase de algún barrio o alguna zona así conocida. La respuesta fue la misma, no tenía referencia alguna.

Creo que sólo caben dos posibilidades a mi juicio: o bien es un lugar imaginario, o bien lo escuchó mi abuelo en alguna canción y le gustó.

Buscando por Internet, he encontrado un territorio en México que se llama Comarca Lagunera. Puede que cuando mi abuelo estuvo en México, oyese hablar de esa región. Tan solo es una especulación. Gracias por tu interés y si alguien te da alguna pista, te ruego que la compartas conmigo.»

Tengo que aclarar que el responsable de la letra de esta copla (en este caso, plagiada) y de muchas que popularizó Raimundo Lanas, no es Raimundo, sino Ezequiel Endériz. Todas las letras que hemos sacado hasta ahora son suyas, de Ezequiel. Y así, al menos, han quedado registradas en la SGAE.

Esa coplilla, original y tradicional de la isla de Tenerife, que Ezequiel copió, la he encontrado citada por 1ª vez en el periódico El Progreso (3ª columna, arriba) de Sta. Cruz de Tenerife, de 07.01.1908. Y luego en La Prensa (1ª col. final), también de Tenerife, de 18.07.1913.

Aquí tenéis ambos recortes:

Así pues, «lagunera» no es sustantivo sino adjetivo: se refiere a La Laguna, es el gentilicio de San Cristobal de La Laguna. Ya sabéis, joteros: uno puede pasar «Una noche toledana» o también «Una noche lagunera,/noche de nieve y de frío,/la calle de mi morena/no era calle, que era un río«

Fiera navarra: Que la hicieron inmortal

Aunque también se le llama fiera (sigue el estilo de las fieras aragonesas) poco tiene que ver con ellas en lo que se refiere al afán de provocar a grupos rivales. No es precisamente una jota comprometedora ni revolvedera. Por el contrario, exalta a los dos grandes genios de la música navarra: Gayarre y Sarasate.

El propio Ezequiel fue testigo de una jota tocada y cantada, mano a mano, entre ambos. Os recomiendo que pinchéis en el enlace y vayáis al final de esa entrada, al penúltimo apartado titulado Gayarre y Sarasate en San Fermín.

Aquí tenéis ambas letras:

Una noche lagunera,
noche de nieve y de frío,
la calle de mi morena
no era calle, que era un río.

Dos hombres tuvo Navarra
que la hicieron inmortal:
el famoso Sarasate
y Gayarre, el del Roncal.

Y un vídeo realista y expresivo de «Lagunera»:

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